Imagen ilustrativa
Web / Cruz Roja Nicaragüense

RESPLANDORES DE ABRIL No. 13

Compartir:

LA CRUZ ROJA EN CRIMINAL ALIANZA CON LA DICTADURA, PROMUEVE AGLOMERACIONES EN LAS PLAYAS
Es cierto, la Cruz Roja Nicaragüense no fue neutral a finales de los años 70, y se convirtió en una beligerante aliada de la lucha anti-somocista que en sus ambulancias transportaba guerrilleros y pobladores heridos, armas, suministros médicos, etcétera. También fue blanco de ametrallamientos de parte de la dictadura y tuvo varios muertos. En cambio, la actual Cruz Roja se subordinó a la dictadura orteguista y colaboró con las fuerzas represivas para sofocar con una matanza y represión sistemática, el estallido social de abril del 2018. En este momento, de una manera muy irresponsable, ha enviado a más de 1,500 socorristas a las playas para apoyar la campaña publicitaria de la tiranía para que la ciudadanía vaya al mar en esta Semana Santa. Las aglomeraciones deben ser evitadas ante la peligrosa amenaza del Covid-19, según la Organización Mundial de la Salud y las experiencias en China, Europa y EE. UU., así que promoverlas es un acto criminal del cual la Cruz Roja es cómplice.

EL COVID-19: UN ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA DE LA DICTADURA

La respuesta de la dictadura al estallido social de abril nos mostró en vivo y en pantalla gigante su naturaleza asesina, su odio, su crueldad y su afán vengativo que llegó al extremo de negarle atención médica a jóvenes heridos por las balas represivas y criminales de los policías y paramilitares. Ante una saturación de los hospitales, como ha sucedido en países desarrollados, ¿solo ingresarán a las unidades de cuidados intensivos quienes tengan carné rojinegro y a los azul y blanco los dejarán morir? Lamentablemente así será, porque esta gente está desquiciada por completo. Querrán que mueran la mayor cantidad posible de adversarios de la dictadura. Utilizarán el Covid-19 junto a sus AK-47, como un arma de exterminio masivo de opositores y críticos. Debemos cuidarnos adoptando todas las recomendaciones de la OMS, a fin de no caer en sus manos y preservar nuestra vida.

OPTIMISMO ANTE EL COVID-19

A veces se me dispara el optimismo y pienso que hemos tenido varias invasiones e intervenciones militares extranjeras, las dictaduras de Zelaya, Somoza y Ortega, y en esta etapa moderna además pasamos por dos guerras cruentas que desangraron a tantas familias, porque Nicaragua será grande, será un país desarrollado dentro de 50 años y que esta soñada nación la comenzaremos a construir muy pronto, en cuanto nos deshagamos de esta tiranía y del Covid-19, que desgraciadamente nos golpeará duro gracias a estos asesinos desquiciados que están en el poder.

LOS NICARAGÜENSES EN MANOS DE UNA PAREJA DE DESQUICIADOS

No comparto el planteamiento de que los Ortega-Murillo están manejando tan irresponsablemente la situación del Covid-19 porque quieren crear un caos. Creo que la pareja de dictadores no está en sus cabales desde hace rato y con su poder omnímodo hacen y deshacen en el Estado y el Frente, aunque sean asuntos obviamente en contra de la razón, como su campaña contra el distanciamiento social e intensa promoción para que vayamos a las playas, discotecas, bares y cantinas, misas, procesiones, velas y entierros, como si nada estuviera pasando. Un caos no le conviene a la ciudadanía ni a sus organizaciones azul y blanco, pero tampoco a la dictadura, porque reforzaría la idea cierta de que la pareja de tiranos ya no puede gobernar, de que no puede poner el orden y de que no representa a la mayoría de los nicaragüenses. Pareciera que perdieron la ruta --nosotros no la hemos perdido: "¡QUE SE VAYAN!"--, perdieron la brújula, la coherencia, han caído en un estado de insanidad mental profundo, en una situación demencial que los llevó, primero, a incapacitarlos para una interpretación correcta del estallido social de abril y por consiguiente a responder con una matanza y un sistema represivo que todavía continúa; después, a la locura de mandarnos a juntarnos en todo lugar donde sea posible la diversión, contradiciendo a la OMS que exhorta al distanciamiento social y a que permanezcamos en casa. Estos tipos perdieron la razón, ya no tienen contacto con la realidad, viven en otro mundo, un mundo paralelo donde, lamentablemente, juegan con todos nosotros, con nuestra vida y nuestros sueños. La pandemia los ha puesto al descubierto totalmente, tal como son en su demencialidad. Lástima que aún tengan una base social que les hará caso, porque por fanáticos, algunos de ellos se infestarán, con la consiguiente muerte de al menos un 4 por ciento de los mismos, y de quienes contagien. Urge deponerlos, removerlos, quitarlos, sacarlos del poder para que no sigan haciendo daño a todo un pueblo, una nación, una ciudadanía que no merece tantos daños y atropellos. Nada justifica tanto dolor infringido. Mientras nos desembarazamos de estos desquiciados, cuidémonos lo más que podamos, al máximo. Esto es una emergencia.

 

LA PRESUNTA MUERTE DE ORTEGA HA CONDUCIDO A ERRORES A ALGUNOS PERIODISTAS Y MEDIOS

El discurso sibilino de Rosario Murillo un día antes de la muerte de Jacinto Suárez Espinoza, hizo creer o deducir a algunos periodistas, que el diputado había fallecido, y así lo informaron, pero Murillo nunca dijo que había muerto, y en efecto, no lo estaba. Algunos borraron la noticia y hubo por lo menos un medio que tuvo que rectificar. Y es que la "tentación" de publicar es muy grande y a veces hace que incumplamos el principio de no publicar hasta confirmar. Algo así está ocurriendo con Daniel Ortega y la plaga de rumores que nos invade sobre su paso o no a otra dimensión, lo que es alimentado porque todo mundo sabe que padece una grave enfermedad de larga data, por sus ausencias públicas frecuentes, por su inasistencia a las honras fúnebres a Suárez, alguien que significaba mucho para él. Todo esto, más declaraciones de algunas personas como Boris Leets (hermano de su consuegro), y hasta la creación de portadas falsas de periódicos con la noticia en primera plana, abonan a creer que falleció, pero no se ha confirmado, entonces no lo puede asegurar ningún periodista que se precie de serlo. Hay quienes publican la noticia y "argumentan", que está confirmado, que alguien confirmó, pero no dicen quién, es decir, no tienen fuente, no se ha constatado el hecho. Creen que así salvan la situación, pero no es así, están divulgando una noticia falsa, no están haciendo periodismo, sino contribuyendo a dañar su imagen. La condición de salud del dictador nos tiene a prueba a los periodistas y seguramente la mayoría quisiéramos ser los primeros en dar la noticia, pero debemos abstenernos hasta comprobarla.

 

ALGUNOS DESAFÍOS DEL PERIODISMO
El periodismo es esencial en este mundo del Covid-19, que requiere de información para el auto cuido de parte de especialistas. Reproducir estos contenidos junto a las experiencias de la población, es uno de los desafíos de nuestra profesión. Otra importante función de periodistas, comunicadores y medios de comunicación es identificar y denunciar a quienes de alguna manera se están beneficiando con esta crisis planetaria, pues siempre hay sinvierguenzas que trafican con las más sentidas necesidades humanas, como quienes han estado fabricando mascarillas inútiles o, lo que es mil veces peor, pruebas de este nuevo coronavirus sin la calidad requerida. Un gran aporte a la sanidad emocional de la población sería no publicar noticias sensacionalistas, amarillistas, que explotan el morbo humano. Estos enfoques deben ser desterrados. Hoy más que nunca requerimos que la ética esté presente en nuestro trabajo, como una sombra protectora, como una luz que ilumina la verdad. Comprobar antes de publicar ha sido un principio tradicional del periodismo que hoy más que nunca debemos asumir con rigurosidad. Las noticias falsas y la publicación de rumores hacen mucho daño a la ciudadanía.

 

LA TIRANÍA INCUBA UNA NUEVA MATANZA CON SU MAL MANEJO DEL COVID-19

La versión oficial es que tenemos en Nicaragua cinco (actualizando son seis) personas contagiadas de Covid-19 fuera del país. Uno murió, otro se curó, y de los otros tres, dos están delicados de salud. El gobierno de Cuba reporta dos cubanos (ahora tres) contagiados en Nicaragua. ¿Estos fueron apestados por los que trajeron la enfermedad desde USA, según el MINSA? También es posible que los cubanos hayan sido contagiados por otras personas que por ahí andan deambulando, platicando, tosiendo, saludando, estornudando, contagiando al menos a tres y cada uno de estos a otros tres y así sucesivamente. Como sabemos, no se puede parar el brote de este coronavirus, sino prevenirlo, especialmente con medidas de higiene personal, distanciamiento social y muchas, muchísimas pruebas para detectar a enfermos y evitar que sigan infestando a otras personas. La dictadura, incapaz de escuchar a los nicaragüenses, pero sí muy capaz para asesinar y secuestrar y torturar y judicializar, también actúa como inútil ante el espanto que se nos viene encima con unas proporciones que se pudieron evitar, pero que la tiranía ha estado incubando por su mediocridad, su insanidad, su decrepitud, su irresponsabilidad, su alejamiento de la ciudadanía.

 

POR SU PROPIA INICIATIVA LOS NICARAGÜENSES TOMAN MEDIDAS ANTE EL COVID-19

La desconfianza cunde entre los nicaragüenses, adversarios o no de la dictadura, porque escuchan, ven o leen noticias de lo que ocurre en el mundo y no pueden explicarse porqué aquí se promueve la "molotera" y el "rejuntamiento" de la gente, mientras en el resto del planeta se exhorta al distanciamiento social y se suspende todo evento público. La insania de los tiranos los ha llevado a menospreciar al Covid-19, como hizo Trump (ya vemos las consecuencias), exponiendo con ello a la población al contagio, la muerte y el sufrimiento. Han demostrado fehacientemente que no pueden gobernar, que están incapacitados, que se salieron de curso por exceso de poder y corrupción, que son inútiles, y asesinos. La desconfianza ha llevado a mucha gente a adoptar por su cuenta las medidas de seguridad que promueve la OMS. Un gobierno en el que la mayoría no confía, no es gobierno. Es un grupo fanatizado que con desesperación se agarra de cualquier tabla suelta del barco que se hunde.

 

LOS ORTEGA-MURILLO DEBEN SER REMOVIDOS DE SUS CARGOS PORQUE NO PUEDEN GOBERNAR

Ante este desgobierno que nos lleva al precipicio, autor de la matanza de jóvenes en el 2018 y de la despiadada represión desde abril de ese año hasta hoy, lo que hay que hacer es deponerlo. ¡Que se vayan! es el deseo, la aspiración, la reivindicación principal de la mayor parte de la ciudadanía. Están hundiéndonos en un precipicio. No supieron responder al estallido social de abril 2018 y no pueden con la amenaza del Covid-19, con lo que están exponiendo a un grave peligro a gran parte de la población. Deberían ir renunciando los principales funcionarios públicos hasta llegar a la cúpula inútil, arbitraria, insana, poseída por la locura, la corrupción y la perversidad. Los Ortega-Murillo no pueden gobernar, no pueden dirigir este país, están incapacitados. Deben ser sustituidos por un gobierno provisional de unidad nacional. Necesitamos una dirección política que interprete correctamente su entorno, que defina políticas que se correspondan con las graves necesidades del país, que tenga coherencia, sensibilidad y eficiencia.

 

LA DIARIA CONFESIÓN DE UN ESTREPITOSO FRACASO

Cada vez que solicitan espacio para un funcionario público al programa matutino de entrevistas en el Canal 10, la dictadura orteguista confiesa en público su fracaso con el imperio televisivo que pretendió construir comprando los canales de televisión 2, 8, 11, 13 y 22 –con fondos de la ciudadanía--, fortaleciendo el 4 y convirtiendo en partidista el 6. El gran "imperio mediático" ha resultado un fiasco, porque en su conjunto estos canales televisivos no cuentan ni con el 20 por ciento de las audiencias. Esta es la razón por la que, como pordioseros --en el poder, por supuesto y con muchos cientos de millones de dólares acumulados ilegalmente--, piden a Ratensa –sociedad dueña del Canal 10-- que les permita llegar a esta televisora que tiene unas audiencias extraordinarias.

 

EL PLC ES PARTE DEL SISTEMA DE LA DICTADURA

Se llenan la boca comunicando que presentaron dos proyectos de ley en la Asamblea Nacional, uno para crear un fondo social y otro para disminuir los impuestos o no cobrarlos durante un tiempo. No es que sean ilusos o que vivan fuera de la realidad. Ellos saben que la aplanadora del orteguismo es la que manda y que nada se mueve ahí si no es con su visto bueno. Entonces, ¿para que presentar proyectos de ley que no se van a aprobar? Para aparentar que trabajan. Para decirle a sus bases que hicieron algo. En realidad, no hicieron nada, porque esos proyectos no son nada, ya están en el basurero del parlamento. Los diputados del PLC son parte del sistema de la dictadura y no han tenido la valentía de renunciar a sus puestos, tampoco la hija de Arnoldo Alemán, en la Contraloría; y funcionarios en otras instituciones estatales.

 

EL ÚNICO ACUERDO QUE SE DEBE HACER CON LA DICTADURA ES “¡QUE SE VAYAN!”
Ciertamente, vivimos una emergencia mundial por la pandemia del Covid-19 y no hay manera de escapar a sus estragos, aunque hasta ahora son mínimas las cifras de contagios y muertos en Nicaragua, pero la falta de distanciamiento social y de muchísimas pruebas diagnósticas todos los días, hacen prever que el Coronavirus estallará aquí en cualquier momento. Pero nada de esto justifica sentarse con la dictadura para enfrentar "juntos" la amenaza, no porque no lo amerite la situación, sino porque con la tiranía no se puede trabajar, como ha quedado demostrado fehacientemente. Los grandes capitalistas de este país trabajaron muy bien con los Ortega-Murillo durante doce años y quizá intenten repetir la experiencia, pero no podrán, aunque quieran, porque vivimos una circunstancia de profunda crisis social. No podemos hacer como que ignoráramos que el estallido de hace dos años fue sofocado con una matanza. Fueron asesinadas más de 300 personas, la mayoría jóvenes, entre ellos muchos estudiantes. No podemos olvidar a los miles de heridos, torturados, secuestrados y judicializados. No podemos, no debemos. La única salida es ¡QUE SE VAYAN!

 

POR UN PERIODISMO QUE SALVE VIDAS
Un periodista que se precie de serlo, no debe publicar rumores. El Carmen es el lugar geográfico principal relacionado con las “bolas”. Cualquier movimiento que suceda ahí inmediatamente es asociado con algo inusitado, con una grave enfermedad, con la vida y la muerte, con un viaje inesperado y con los destinos de este país y así, durante meses y años, especialmente desde abril del 2018, se dicen, se reportan, una y otra vez, “noticias” que no tienen ningún asidero y que, sin embargo, alimentan largas discusiones en las que prevalece lo morboso, el cinismo y la procacidad. Febriles cadenas de especulación surgen de esta manera y cada vez se van haciendo más grandes, como una bola de nieve que termina convertida en una avalancha arrasadora. En tiempos del Covid-19, en nuestro gremio hay una percepción generalizada de que la dictadura miente, oculta, manipula, porque eso es lo que sabe hacer mejor (además de matar y reprimir) y esto a veces determina la información que brindamos. Con el control casi absoluto sobre el sistema médico en manos del orteguismo, es difícil comprobar los contagios, el tratamiento a las personas infestadas, las muertes, etcétera, y esto limita nuestro trabajo y puede empujarnos hacia la especulación irresponsable. Hay mucha gente con miedo, hay gente aterrorizada, hay gente desestabilizada emocionalmente, y los periodistas no debemos contribuir a este sufrimiento, al contrario, si nos centramos en el modo correcto de ejercer el periodismo, podemos contribuir a que la gente esté bien informada y tomando sus medidas preventivas, lo cual salvaría vidas.

 

Suscríbete a nuestras noticias

Ingresa