Honras fúnebres al periodista Gustavo Bermúdez el 27 de mayo. Sus familiares denunciaron que murió víctima de coronavirus, pero en el acta hospitalaria colocaron neumonía atípica.
Carlos Herrera

Hacer periodismo en Nicaragua durante la crisis de la covid-19

Compartir:

Seis destacados periodistas nicaragüenses nos cuentan de primera mano cuáles han sido los retos de hacer su trabajo frente al aumento en las cifras de contagiados y fallecidos por covid-19, las cuales han sido minimizadas o negadas por Ortega.

El cubrimiento del nuevo coronavirus se sumó a los ya numerosos retos que enfrentan por varios años los periodistas en Nicaragua. Ahora, el negacionismo por parte de las autoridades sobre las cifras de contagiados y fallecidos, así como el incremento de las denuncias sobre ocultamiento de información, en contravía a la evidencia creciente del número de entierros “exprés”, son el pan de cada día. 

¿Cómo es trabajar en estas difíciles condiciones? Para esto hablamos con seis periodistas nicaragüenses: Arlen Cerda, editora de CONFIDENCIAL, medio aliado; Wilfredo Miranda y Maynor Salazar, periodistas de investigación en la nueva plataforma DIVERGENTES; Julio César López, periodista en Onda Local, Juan Carlos Bow, periodista en CONFIDENCIAL y Octavio Enríquez, editor de CONNECTAS, estos últimos cinco miembros de nuestra Comunidad Periodística.

 

 

En este episodio de #TerritorioCONNECTAS, ahora en formato de podcast, los periodistas señalan que su principal lucha es contra el ocultamiento de las cifras del coronavirus por parte del régimen de Ortega. Mientras las cifras oficiales aseguran que no se han superado los 500 contagios en el país, observatorios ciudadanos calculan que van más de 2.000. 

Comparten además que la principal motivación que tienen es la vocación para informar a la ciudadanía de manera correcta e idónea, y que han adelantado una especie de “memoria histórica” de lo que está ocurriendo en el país, donde los médicos han lanzado un grito desesperado ante la negligencia oficial y el aumento de muertes, como se cuenta en este reportaje de DIVERGENTES, una nueva propuesta periodística que surge en medio de la pandemia. 

La situación del periodismo en Nicaragua es crítica desde hace años: con el regreso de Daniel Ortega y Rosario Murillo al poder en 2007, diferentes medios de comunicación, entre ellos canales de televisión y emisoras de radio críticos al Gobierno sandinista, fueron comprados u obligados a cerrar. 

2018 fue un año en el que el periodismo estuvo aún más golpeado. Tras las protestas que iniciaron en abril y que sumaron más de 300 muertos, diferentes organizaciones han sumado esfuerzos por visibilizar lo que allí sucede. Es el caso de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, que en alianza con el International Center for Journalists y CONNECTAS, desarrollaron un espacio para contar lo que sucede en el país centroamericano. 

Un país donde en tiempos de pandemia se ha llegado a perseguir a los médicos que usan tapabocas, bajo al argumento que causan alarma entre la sociedad, mientras los periodistas enfrentan persecución y los medios la asfixia que hasta les ha bloqueado por meses el papel y la tinta, a fin de que no puedan imprimir nuevas ediciones. Así se hace periodismo en este desafiante contexto. 

Mirá también: Travesía a la capital del “aquí no pasa nada”.

Suscríbete a nuestras noticias

Ingresa