Cuando el Río Grande suena, Copalar trae

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Por Julio López / Colaboración: Jairo Ruiz y Jeffrin Sequeira – Radio Palabra de Mujer

El codiciado Proyecto Hidroeléctrico Copalar, se ha postergado varias veces pero sigue en los planes del Ministerio de Energía y Minas (MEM), con algunas variantes.

En la Página Web de dicha entidad estatal nicaragüense, se ha publicado un perfil con el nombre “Proyecto Hidroeléctrico Copalar Bajo”, que estaría a treinta y cinco kilómetros al Este del municipio de Río Blanco, entre los cerros El Diablo y Ubú. El embalse tendría un área de sesenta kilómetros cuadrados. 

El proyecto Copalar se formuló en los años 70. No se realizó por razones técnicas y por la lucha contra la dictadura somocista. En la década del 80, el Gobierno de Reconstrucción y Unidad Nacional de Nicaragua, intentó retomarlo, pero por la guerra de los 80 volvió a postergarlo. Entre 2005 y 2006, hubo otro intento de materializarlo, la resistencia ciudadana de Paiwas, lo impidió.   

El Proyecto Hidroeléctrico Copalar Bajo afectaría unas 3 mil 800 personas. Según el documento publicado, la población de Bocana de Paiwas no sería inundada; pero por su cercanía al embalse, requiere un estudio para evaluar la afectación de enfermedades derivadas de estas aguas.

Para el investigador Jaime Feltz, existe una contradicción entre lo que dice el documento del gobierno y lo que implicaría implementar el diseño del embalse a 141 metros sobre el nivel del mar (msnm).  "Sí, se inundará una buena parte del casco urbano de Bocana de Paiwas si las aguas llegan a 141 msnm.  La Iglesia Católica, la Policía, el Centro de salud, la Alcaldía, el Juzgado, el nuevo local de la Casa de la Mujer, la Escuela en la entrada y unos buenos trozos de la carretera a Río Blanco.  141 msnm llega a topar con la confluencia del Río Wanawana con el Río Paiwas, varios kilómetros rio arriba de Bocana de Paiwas".

Entre los aspectos más críticos en términos ambientales destacan: La inundación de sesenta kilómetros cuadrados de tierra y de unos setenta y cinco kilómetros río arriba. Asimismo, el tramo del río de treinta y cinco kilómetros de largo, hasta llegar a la confluencia con el Río Tuma, es particularmente vulnerable por la falta de afluentes importantes.

Sin un estudio de impacto ambiental que lo sustente, el Ministerio de Energía y Minas, afirma que en la zona, no existen registros suficientes de flora y fauna, ni de especies en peligro de extinción.

Las intenciones de dicho ministerio llegaron a oídos de los productores de la comunidad Perro Mocho-Copalar, quienes inmediatamente manifestaron su rechazo al proyecto y convocaron a una reunión el recién pasado 15 de enero de 2015, con la participación de Manuel Hurtado, alcalde del municipio de Paiwas.     

Consideran que el Proyecto Hidroeléctrico Copalar Bajo les afectaría directamente porque destruiría el ambiente, las áreas productivas y contaminaría el agua. Tienen temor de perder sus tierras y ser desplazados.   

“No estoy de acuerdo en vender mi propiedad, porque me ha costado sudor y sangre. No la puedo vender por ningún precio”, aseguró Daniel Cerda, poblador de la comunidad de Perro Mocho. Juan Rodolfo González Lira, también de Perro Mocho, manifestó que donde vive es muy especial, sobre todo, por la calidad del agua.

“Yo nunca estaría de acuerdo en vender mi tierra. Siempre, por debajo de la mesa se juegan muchas cosas. El gobierno, cuando hay dinero de por medio, siempre deja en desprotección al pobre, al productor, a la gente que va a ser afectada “, dijo José Daniel Cantillano de la comunidad de Palsagua.

“Nadie tiene interés de vender. Yo tengo cuarenta y cuatro años de estar aquí; pero como ha venido ese estudio, dicen que de parte del gobierno, estamos a la expectativa”, aseguró otro productor.   

Los productores de Perro Mocho-Copalar, conformaron una Directiva de Lucha Contra la Represa Copalar Bajo, integrada por Ednio Angulo, Samuel Eugardio, Carmelo Escoto, Leonardo Castillano, Jorge Duarte, Joaquín González y  Elkin Blandón.

Alcalde de Paiwas: “Estoy para apoyarles… No me voy a vender”

Al escuchar las preocupaciones de los productores ante el Proyecto Hidroeléctrico Copalar Bajo, el alcalde municipal de Paiwas, Manuel Hurtado, prometió indagar mayor información acerca del proyecto y apoyar la lucha de las y los productores.      

“Con respecto a lo de la presa, yo estoy para apoyarles. No me les voy a correr, tengan la confianza en mí. Yo no me voy a vender, ni que me den un millón de dólares. Sería un vede patria si me vendiera”, aseguró el edil.

Cuando el gobierno de Enrique Bolaños intentó impulsar el Proyecto Hidroeléctrico Copalar, la población de Paiwas se opuso rotundamente. En 2005, la Casa de la Mujer de Bocana Paiwas organizó a la población para resistir al proyecto. Información, manifestaciones, mantas, movilizaciones permanentes, foros con personas afectadas por proyectos similares de El Salvador, Guatemala y Honduras, fueron parte de las actividades de resistencia. Sustentaron su lucha contra la represa Copalar bajo la consigna “Para que no calle el río Grande de Matagalpa y para que su paraíso, Bocana de Paiwas, no sea borrado del mapa”.

En la actualidad, la población de Bocana de Paiwas está consciente del impacto negativo que las represas hidroeléctricas han tenido en otros países, principalmente de Centroamérica y de Latinoamérica.

 

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