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Crímenes del 30 de mayo siguen impunes

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Los recuerdos, lágrimas, palabras, fotos y videos de ese 30 de mayo de 2018, vuelven a llenar el corazón de las personas. El luto, el dolor y la indignación, siguen presentes.

¡Prohibido olvidar!, gritan quienes se concentraron en la Catedral de Managua para acompañar a las madres en la misa convocada por la Asociación Madres de Abril (AMA), en ocasión del primer aniversario de la masacre del 30 de mayo de 2018, consumada por la Policía Orteguista y paramilitares, según diversos informes.

Un total de 19 personas, la mayoría jóvenes, fueron asesinados ese fatídico día. Los disparos resonaban en las inmediaciones del nuevo estadio Denis Martínez, la rotonda Rubén Darío y las universidades UNI y UCA.  

¡Justicia, justicia, justicia, justicia, justicia, justicia!, era el eco en la catedral de Managua. Seguido de otro grito inmenso ¡Que se vaya el dictador!

                               

Antes de iniciar la misa, una integrante de la Asociación de Madres de Abril leyó una carta de Medardo Mairena, líder campesino y preso político del régimen Ortega Murillo. “Madres quiero decirles que yo también siento su dolor (…) eran también mis hermanos de luchas, quizás no nos conocíamos, pero luchamos por el mismo objetivo. Hoy estoy secuestrado, no puedo hacer más que orar a Dios, por el futuro de Nicaragua y que haya justicia por sus hijos y libertad por nuestra querida Nicaragua”.

No me arrepiento de haber luchado junto a sus hijos, seguimos haciendo esta lucha decidida por nuestra patria, escribió Mairena.

¡El Estado los mató!, expresaba la ciudadanía y un grupo de excarcelados que llegaron a acompañar a las madres.  

Las madres no se rinden. Exigen justicia sin impunidad.

“Los culpables tienen que pagar todos los asesinatos que hicieron, nada que borrón y cuenta nueva”, aseguró Jessica Patricia Rivas, mamá de Jesner José Rivas, asesinado el 22 de abril de 2018.

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