Halouver, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte, quedó destruída por el huracán Eta
Julio López / Onda Local

Impacto del huracán Eta en la Costa Caribe Norte de Nicaragua

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El paso del huracán ETA dejó un escenario catastrófico para las comunidades de la Costa Caribe Norte de Nicaragua; los techos se levantaron, los árboles se arrancaron desde raíz y en algunos casos muchas familias se quedaron sin sus casas. 

En esta edición, Onda Local conversó con Alejandra Gómez originaria de Bilwi, Manuel Valle juez de la comunidad de Boom Sirpi e Ileana Lacayo, periodista de Bluefields.

“Muchas personas creímos que el lunes ya había pasado todo, sin embargo, había muy poca información más que lo que estaba en las redes…el huracán se había estacionado frente a Puerto Cabezas y estuvimos como nueve horas en la incertidumbre de saber si ya había pasado o no”, explicó Alejandra Gómez.

Gómez aseguró que, las comunidades más golpeadas por ETA son Wawa Bar y Haulover, pertenecientes al litoral sur. “Los líderes de Haulover mencionaron que no existe ninguna casa en pie, toda la gente se encuentra en Puerto Cabezas en los albergues”, manifestó Alejandra Gómez.

Alejandra comentó que los albergues para las personas evacuadas no prestan las condiciones necesarias para la crisis sanitaria que vive el país por la Covid-19. “El problema del hacinamiento en estos albergues, nos va a traer sí o sí un brote de Covid-19, no hay protección en los albergues, nadie está usando mascarilla o practicando el lavado constante de manos, uso del alcohol, no se están tomando las medidas”.

Para Gómez, una de las consecuencias más graves que están viviendo las comunidades es la falta de agua, “la información obtenida hasta el momento demuestra que los pozos están contaminados…la gente consume agua de los pozos, el agua ha subido un montón por las lluvias y entonces las letrinas sobrepasaron los pozos”, agregó.

La comunidad de Boom Sirpi está ubicada en El Llano, cerca de Puerto Cabezas, en esta zona el huracán no azotó directamente, sin embargo, Manuel Valle, juez de esta comunidad aseguró que sus cosechas están perdidas. “ETA no nos afectó como en Puerto Cabezas, pero sí en la agricultura nos afectó en un 100%. La lluvia nos afectó los pozos, el pozo está contaminado totalmente y las autoridades a estas alturas no nos han ido a visitar”.

Según el censo organizado por los comunitarios de la zona, en Boom Sirpi viven alrededor de 579 habitantes, aproximadamente 130 familias. “Se están alimentando con las reservas que tenía la población, pero la comunidad vive de la agricultura y las siembras que teníamos ETA se los llevó totalmente, nos arrasó”, aseveró Manuel Valle.

La ayuda humanitaria, todavía no llega a estas comunidades y el pasado 04 de noviembre se conoció que la policía orteguista asedió las distintas iniciativas que pretendían organizar hablatones o funcionaban como centros de acopio. Para Ileana Lacayo, periodista de Bluefields esta situación demuestra la falta de autonomía que persiste en estas comunidades.

“El 31 de octubre se celebraron 32 años de la autonomía de la Costa Caribe, pero esto vuelve a ser un papel mojado o un sueño histórico todavía por alcanzar de las instituciones y del pueblo de la Costa Caribe, la Autonomía está secuestrada desde hace mucho, pero se ha profundizado su secuestro en los últimos 13 años y eso lo notamos, porque no hay independencia de gestión ni de pensamiento”, agregó Lacayo.

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