Policía antidisturbios durante las protestas en Nicaragua
Duyerling Ríos / Onda Local

Policía de Nicaragua, el aparato de represión política del régimen de Daniel Ortega

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En junio de 2014, la Asamblea Nacional de Nicaragua, aprobó la Ley de organización, funciones, carrera y régimen especial de seguridad social de la Policía Nacional, ley No. 872, en la que señala a la policía como un cuerpo armado de naturaleza civil. El artículo dos de esta ley señala que esta entidad pública “tiene la misión de proteger la vida, la integridad, la seguridad de las personas y sus bienes”; sin embargo, para la investigadora Elvira Cuadra el aparato policial de Nicaragua no está cumpliendo con lo que establece la ley y pasó a convertirse en un aparato de represión política.

“Nicaragua posee un aparato de policía que está más dedicado a la represión política en contra de los ciudadanos que a cumplir con la misión establecida”, destacó Elvira Cuadra. Cuadra, explicó que los cuerpos de policía son creados como parte de un sistema que debería tener el Estado para proteger y garantizar la seguridad de sus ciudadanos y el orden interno.

Cuadra señaló que con la aprobación de la Ley 872 la policía ya estaba en funciones de una subordinación al gobierno de los Ortega-Murillo. “La aprobación de esa ley le dio forma a todo un sistema de dispositivos utilizados por los Ortega-Murillo desde el 2007, para reprimir y para controlar a la ciudadanía”, agregó.

Para Elvira Cuadra, el escenario de la seguridad ha cambiado significativamente en Nicaragua, antes de 2018 estaba caracterizado por la delincuencia y la criminalidad común, el crimen organizado (narcotráfico) y la violencia política que iba emergiendo y creciendo en el país.

Cuadra, aseguró que a raíz de abril de 2018 ese escenario cambió, “así es la seguridad también es una condición dinámica que se va moviendo con el tiempo y entonces la violencia política comenzó a posicionarse como la principal amenaza a la seguridad de los ciudadanos y particularmente la violencia política ejercida desde el Estado mismo; la delincuencia, la criminalidad común y el crimen organizado ocuparon otras posiciones”, aseveró.

Elvira Cuadra manifestó que el cambio de la violencia política estatal se convirtió en la principal amenaza a la seguridad, “con las protestas que emergieron en abril de ese año y el papel que comenzaron a jugar distintos dispositivos de este sistema de represión, la policía se convirtió en la principal ejecutora de esa política de represión que estableció el gobierno de los Ortega-Murillo”, señaló.

A pesar de que la Ley de portación de armas, prohíbe que la policía utilice armas letales o armas de guerra, en 2018 fueron utilizadas por la policía de Nicaragua, según denuncias de los familiares de las más de 300 víctimas asesinadas en este contexto.

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