Retos de la Coalición Nacional

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La Coalición Nacional se conformó el pasado 25 de febrero con siete organizaciones de oposición que la integran: Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), el Movimiento Campesino, el partido Yatama, el Partido de Restauración Democrática (PRD), el PLC y Fuerza Democrática (FDN). Cuatro meses más tarde han firmado los estatutos que los regirán y con ello han reafirmado su compromiso con Nicaragua.

Para Jasson Salazar, representante de los Movimientos Universitarios en la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), la Coalición Nacional necesita tener la voluntad de abrirse a nuevos sectores que representen abril, “abrirse a más espacios de los sectores jóvenes de la sociedad nicaragüense, tener la discusión amplia, tener claro los planes de reformas electorales, los escenarios políticos actuales, así como también una propuesta de un plan de nación para poder obtener la confianza de la población”, aseguró.

Salazar, también señaló la importancia de demostrarle a la población que les pueden dar su  voto de confianza como una opción política de cambio. “El cambio se hace participando, pero participando con una forma igualitaria y equitativa”, agregó.

Jasson aseguró que la unidad se tenía que dar entorno a intereses de nación y eso era lo único que podía hacer que la Coalición Nacional fuese un espacio de cohesión, “…se están organizando a través de intereses de poder y no a través de intereses de nación, todas las agrupaciones lo están viendo como una cuota de poder”. 

Sin embargo, para la oposición “el mayor logro y a la vez el peor” es el consenso; “el consenso como herramienta en la toma de decisiones…es algo que se ha incluido dentro de los estatutos para lagunas decisiones, pero a la misma vez no lo obtienen en los puntos más importantes”, añadió Jasson.

El nuevo modelo político debe caracterizar un modelo inclusivo en el cual el relevo generacional este presente, la población demanda eso “no es que se retiren, sino que den un paso atrás y que la juventud o agrupaciones jóvenes puedan entrar y ser parte del cambio”, afirmó Jasson. Además aclaró que el Movimiento Estudiantil no está en contra de los procesos de unidad “lo que sí estamos en contra es sobre los condicionamientos de los espacios”.

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