El régimen Ortega-Murillo continúa reteniendo insumos de medios escritos
Cristopher Mendoza / Onda Local

Bloqueo aduanero a periódicos limita libertad de prensa

Compartir: Descargar audio

En ocasión del 8 de septiembre “Día Internacional del Periodismo”, Onda Local abordó las implicaciones que tiene para la prensa escrita nicaragüense, las 54 semanas de bloqueo aduanero del papel y la tinta por parte del Estado.

La primera reflexión de la edición se refirió al compromiso de los y las periodistas ante su comunidad, su contexto, su tiempo y el ejercicio de su profesión, al respecto Lourdes Arróliga, especialista de Medios de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro comentó:

“En contextos bélicos o en contextos de crisis sociopolítica como la que aún vivimos en nuestro país, el periodista siempre va a estar a favor de los grupos vulnerables, ese compromiso ético que tiene con la verdad, con la justicia, es algo que va a caracterizar al periodismo en cualquier circunstancia del mundo”.

Alfonso Malespín, periodista y docente universitario, consideró que la función fundamental del periodismo en el país es “hacer la crónica de nuestro tiempo, para que dentro de 100, 50 años, la materia de consulta para examinar esta etapa del país van a ser las cosas que se publicaron en los medios de comunicación”.

Ambos panelistas coincidieron en que el compromiso del periodista ha estado presente aún con todas las dificultades que viven, tales como censura, violencia física y verbal, hostigamiento por parte de las autoridades de gobierno y grupos parapoliciales. Pese a estas condiciones se ha dado la unidad gremial, el avance para adoptar tecnologías que permitan informar y el reconocimiento social de las y los nicaragüenses.

Malespín detalla al respecto que existe un “enorme reconocimiento social pero también de otra índole que el periodismo independiente de Nicaragua ha conquistado en los últimos meses a partir de abril 2018”. Este reconocimiento, según el docente, se traduce en “1. El alto consumo de medios de comunicación independientes para conocer la verdad; el otro es la cantidad de premios que periodistas nicaragüenses han ganado como un reconocimiento a ese periodismo que se ha rifado junto con la gente en este proceso de transformación del país”.

Por su parte Arróliga destacó que el bloqueo de los insumos a los medios impresos ha “obligado a los medios de comunicación impresos a transitar a lo digital y, no es que vayan a desaparecer, pero tiene un montón de implicaciones desde la estructura organizacional, sus procesos de producción y está vinculado a todas las estrategias para captar lectores, para mantener esas audiencias fieles”.

En las calles de Nicaragua la problemática del papel de los diarios es tema recurrente y en la redacción del periódico es motivo de preocupación, Eduardo Enríquez, jefe de redacción del diario La Prensa, comenta:

“Ya más de un año de bloqueo aduanero, eso significa que no nos permiten la importación de papel, ni tinta, ni otros insumos para mantener el periódico, eso nos ha obligado a bajar el número de páginas y a reducir las rutas a través de las cuales llegamos a los nicaragüenses”.

Agregó que las razones de la detención tiene que ver con “una actitud ilegal y arbitraria del gobierno que ejecuta a través de la Dirección de Aduanas que no tienen ninguna justificación porque todos los requisitos que exige la ley se han llenado. Se empezó a recurrir al Tribunal Aduanero, Tributario, Administrativo, que ha fallado ya tres veces a favor de La Prensa exigiendo la entrega de esos insumos, pero se hace caso omiso”. Ante esta situación, La Prensa recurrirá a instancias superiores para lograr que se les devuelva la materia prima retenida.

En el caso de El Nuevo Diario, el otro medio impreso de mayor tradición en Nicaragua, se vive una situación similar, relata el subdirector del medio, Douglas Carcache: “hace más de un año que no nos dan nuestras materias primas importadas necesarias para la impresión del periódico y eso nos ha obligado a reducir nuestras ediciones”.

Este diario tenía un promedio de 36 páginas por edición antes de abril de 2018 y han venido reduciendo hasta el punto de estar hoy con ocho páginas estándar con una modalidad tabloide. Esto se debe según Carcache a que “el tipo de papel que nos queda en reserva es un papel que es la mitad de la bobina y, también en cierto momento tuvimos que cerrar el periódico QHubo que era uno de nuestros periódicos, eso fue en diciembre 2018, además de eso tuvimos que dejar de circular El Nuevo Diario los días sábados y domingos. Esto nos afecta como empresa y afecta también el derecho de información de los ciudadanos”.

Respecto al bloqueo y las afectaciones que están teniendo los diarios Malespín plantea que en definitiva están siendo considerados enemigos del régimen “está claro que los periódicos impresos de Nicaragua son considerados como enemigos del Estado, esto es parte de la Estrategia de Comunicación del gobierno de que no circulara información contaminada. Y recuerdo muy bien lo que dijo Aldo Díaz Lacayo, dijo que había que estrujarse los cesos hasta encontrar la manera de cómo controlar los periódicos”.

Suscríbete a nuestras noticias

Ingresa