Violencia sexual contra manifestantes detenidas

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El 28 de septiembre de 2018, día por el derecho de las mujeres a decidir sobre sus vidas y sus cuerpos, Onda Local trasmitió la cadena radiofónica: “Por el derecho a decidir de las mujeres, no a la violencia sexual”, integrada por Radio Camoapa de Camoapa, Radio Véritas y Radio San Cristóbal de Chinandega, Radio Juvenil de Bilwi, Radio La Costeñísima de Bluefields, Radio Vos de Matagalpa, Radio Voz Juvenil de El Castillo, Radio Humedales de San Miguelito y Radio Universidad de Managua.

En vivo participaron Mónica Baltodano, ex diputada e historiadora, María José Díaz del Movimiento de Jóvenes de Chinandega y Ana Evelyn Orozco de la Campaña 28 de Septiembre. La cadena estuvo enfocada en denunciar la violencia sexual hacia mujeres encarceladas por motivaciones políticas.  

En Nicaragua, la cantidad de delitos de violencia sexual ha venido en incremento y el Estado no ha tomado medidas, pese a que existen protocolos en cuanto a la violencia sexual para evitar embarazos producto de violaciones, aseguró Ana Evelyn Orozco.

Por su parte, Mónica Baltodano enfatizó que desde antes del 18 de abril, los movimientos de mujeres venían poniendo sobre el tapete el tema de la extrema violencia sexual en Nicaragua. “Somos uno de los países con más alto índice de embarazos en niñas y adolescentes, creo que solamente algunos países africanos nos superan. Esos embarazos en niñas y adolescentes no son embarazos buscados, son producto de la violencia sexual”.  

Esta violencia sexual es más terrible cuando es producida como resultado de las capturas, eso es lo que ha pasado en los primeros meses de esta ola represiva con las muchachas y hasta con los muchachos que fueron abusados. “No tenemos todos los datos, pero hay que decirlo, el informe de la delegación del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas,  lo dejó claramente establecido. En Nicaragua se produjeron violaciones a las secuestradas y otros tipos de abusos sexuales, mezclado con violencia psicológica y con otros tipos de violencia a los detenidos y se sigue dando eso tal y como lo dijo Elsa Valle, quien dio a conocer las formas de violencia que se siguen practicando en las cárceles”, señaló Baltodano.

Pablo Cueva, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, aseguró que han recibido denuncia de familiares o de las jóvenes que han recibido abuso sexual. Recibimos denuncias de violaciones por parte de los parapolicías o de los civiles armados. En este momento no podemos darle cifras porque estamos trabajando ese dato”.

Cueva dijo que conoció el caso de una joven de 19 años, estudiante universitaria, quien fue abusada en la Dirección de Auxilio Judicial (El Chipote). “Estuvo ocho días detenida en El Chipote y ella refiere que ahí fue ultrajada sexualmente, además de las golpizas, humillaciones, las condiciones terribles en las que estaba. Le estuvimos dando atención psicológica, pero se tuvo que ir porque ya era un objetivo del régimen. Ella estaba en la clandestinidad, pero se tuvo que ir del país”.

Cueva también recordó el testimonio de una joven de 16 años, uno de los más desgarradores que ha escuchado, porque ella describía con horror y asco, la manera en que había sido manoseada. “Ella refiere que fue un cubano, por el acento. Ella utiliza algunos términos típicos de esa cultura”.

Pablo Cueva relató la violencia contra una pareja de universitarios. “El oficial de El Chipote, ya para dejarla ir, puso a la joven contra la pared y comenzó a abusarla sexualmente. A ella la dejó salir, pero el marido quedó preso. Esa joven es una persona fuerte y estaba más preocupada por la condición de su marido, que por el propio abuso”.

No sólo son sometidas a abuso sexual sino que todo el cuadro familiar de la noche a la mañana pasa a ser un caos, muchas de ellas desearan que se hiciera algo, pero lo ven como imposible porque estamos hablando de que no hay institucionalidad, donde hay respeto a la ley, la ciudadana va a interponer la denuncia, pero son ellos mismos los que han causado esto. Hay una situación de re victimización y simplemente tienen que callar.

Mónica Baltodano afirmó que lo peor que le ha pasado a Nicaragua es la dictadura de Ortega y Murillo. “Por la violencia que surgió a partir del 18 de abril, Nicaragua va a tener unas secuelas terribles y no será sencillo reconstruirla en muchos aspectos. No es solamente el daño psicológico, como hicieron con los muchachos a los que les metieron morteros, partes del fusil. Eso lo que te releja es una cultura de intentar destruir más allá de la vida misma, de dejarlos marcados para siempre”.  

Para Baltodano, estos abusos no pudieron ocurrir sin la permisibilidad y protección de Daniel Ortega. “No puede explicarse esas actitudes sino les prometió de antemano que iban a ser protegidos, y no iban a ser juzgados e iban a ser amnistiados.

“Solamente que te desnuden y te mantengan desnudo en una cárcel, que son las mismas donde yo estuve en el año de 1977, tienen una ventana y detrás todos los hombres están viendo a las muchachas desnudas, es un vidrio que perece que es un espejo. El solo hecho de desnudarte, de tocarte, de golpearte, todo eso es abuso sexual”, dijo Baltodano.

María José Díaz cuestionó cómo la sociedad nicaragüense ha logrado sostener la figura de un político acusado de abuso sexual, en referencia a Daniel Ortega. “Cómo es posible que una sociedad permita que un político esté en la palestra pública siendo acusado de abuso sexual. Fue el movimiento feminista el único que apoyó a Zoilamérica y le dijo te creemos, pero los compañeros y las compañeras de Ortega tardaron en reaccionar, se encubaron y se volvieron cómplices en ese contexto   

Una niña qué puede esperar, si el Estado con sus instituciones lo practica y lo protege y la impunidad impera, recalcó Mónica Baltodano.  

En esta edición, Onda Local transmitió el testimonio de una joven de Ciudad Sandino que fue víctima de abuso sexual por policías encapuchados. “Me agarraron unos policías, salieron unas Hilux como con 10 hombres. No me resistí porque me podía pasar algo peor. Eran como las cinco de la tarde y las calles estaban desoladas. Me agarraron de los brazos, a la impresión y con violencia, me tiraron contra la pared y me quitaron el bolso, me estaban tocando y me batieron todo el cuerpo, no hubo un sólo lugar donde ellos no me tocaran, me exprimieron entre cuatro hombres, me enchacharon, entonces yo me comienzo a resistir y cuando ven esa resistencia uno me dio un culatazo en la pelvis derecha, me levantaron la camisa y metieron las manos en mis partes íntimas, no tienen ni un derecho de tocarme toda. Le dice una de ellos, montala, y dice el otro esta chica va pa´arriba, tenía acento cubano, pero un policía aparentemente joven, dijo que me soltaran”, relató la joven a Onda Local.

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