Cadena radial “No más violencias ni represión hacia las mujeres”

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La cadena radial “No más violencia ni represión hacia las mujeres” dio inicio con la canción “Las chicas queremos vivir sin violencia” compuesta por María Martha Escobar y producida por el grupo feminista "Enredadas". 

En la cadena participaron un total de diecisiete emisoras: Radio Vos y Radio Notimat en Matagalpa, Radio Estéreo Family de Jinotega, Radio Juvenil y Radio Caribe ambas de Puerto Cabezas en el Caribe Norte, Radio La Costeñísima de Bluefields en el Caribe Sur, Radio Humedales y Radio Voz Juvenil ambas en Río San Juan, Radio Darío de León, Radio Camoapa en el municipio del mismo nombre, Radio Estéreo Madriz y Radio Ecológica ubicadas en Madriz, Radio Veritas y Radio Cristal en Chinandega, Radio Muzún, en Río Blanco, Matagalpa,  gracias a las gestiones de la Casa de la Mujer de Paiwas, Radio Siuna, en el municipio del mismo nombre.

Se compartió la información de la situación que estaban viviendo las mujeres en Matagalpa, quienes fueron impedidas de realizar un histórico carnaval (durante 25 años) o festival en ocasión del Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres, en aras de sensibilizar a las autoridades y la población en general sobre la pandemia de la violencia, dado que este territorio ha sido señalado como el segundo departamento del país, donde se dan episodios de violencia de hombres contra mujeres.

La policía mantenía asedio contra el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, contra Radio Vos y contra el Grupo Venancia, también de Matagalpa, y contra mujeres rurales que se habían movilizado desde sus comunidades para ser parte del Festival que siempre desfila por las principales calles de la ciudad, donde se presentan mensajes alusivos a la no violencia de forma lúdica. El propósito policial era impedir la actividad.

A juicio de Blandón, con el asedio queda evidente que el gobierno Ortega-Murillo está dispuesto a cerrar todos los espacios de participación ciudadana. “Quieren encerrarnos en nuestras casas, silenciarnos. Quieren impedir que hablemos, que nos pronunciemos. Esto es insostenible y ellos lo saben”, señaló María Teresa Blandón.

Evelyn Flores, por su parte, agregó que la policía en vez de cumplir con sus funciones desarrolla un acto de represión e intimidación, incumpliendo lo que establece la Constitución Política en su Arto. 54, el cual establece el derecho a la movilización pacífica y cívica.

Blandón agregó que la situación enfrentada (violencia estatal) por cienes de mujeres en diversos territorios del país, forma parte de la estrategia de represión del actual régimen, con lo cual queda claro que están dispuestos a mantenerse en el poder por la vía de la represión. Rememoró cómo el movimiento de mujeres y sus diversas expresiones no ha dejado de marchar en fechas alegóricas como el 8 de marzo, el 25 de noviembre; y que en algunas ocasiones les dejaron marchar y en otras les asediaron, siendo los últimos dos años más agresivos, evidenciándose la tendencia hacia mayor represión.

El femicidio es la condena última, aseguró Blandón. “Es la culminación de un largo camino de violencia, donde no solo están involucrados el sujeto que agrede y las mujeres que son víctimas, sino todo el entramado que hay alrededor. Detrás de un femicidio hay unos discursos, unos imaginarios, unas prácticas, unos comportamientos sexistas; hay comprensión de que los hombres tienen derecho sobre las mujeres y que éstas son inferiores, son responsables o culpables de la violencia que reciben. Hay todo un discurso que autoriza a los hombres a ejercer un poder abusivo, sin límites y un discurso que obliga a las mujeres a comportarse de determinada manera, a dejar de hacer cosas que a los hombres les parecen incorrectas, a comportarse a partir de las normas de los mandatos patriarcales”.

María Teresa agregó que de lo contrario (sin las normas de los mandatos patriarcales) no existieran ni el femicidio ni otras formas de violencia, como la violación, el acoso, el abuso sexual, ni la explotación del trabajo de las mujeres, tanto en el espacio privado como en el público.

La violencia presente en la crisis sociopolítica y económica de Nicaragua

Evelyn Flores señaló que “la violencia contra las mujeres ha estado presente y se ha aumentado la violencia estatal, además de los diversos tipos de violencia que se conocen -física, económica, sexual, sicológica-, se ha aunado la violencia institucional, que se expresa en la no atención a las mujeres por parte de todos los funcionarios públicos y la complicidad entre los mismos en la represión, intimidad, amenazas e inseguridad ciudadana que estamos viviendo las mujeres, así como en la cultura de impunidad, que se expresa en la no investigación ni judicialización de los casos de violencia”.

La Enlace Nacional de la Red de Mujeres contra la Violencia también denunció que en las estaciones policiales quitan méritos a las denuncias de las víctimas, promoviendo la desestimación de las causas. Agregó que parte de la violencia estatal es el trato desigual, discriminatorio y ofensivo de muchos funcionarios a las mujeres, cuando llegan a las instituciones públicas; y ello ha aumentado.

Blandón agregó que “cuando el Estado pasa de ser cómplice a ser promotor de la violencia y de la violación de derechos humanos, está autorizando a todos los agresores. Lo que pasa en esta situación de crisis, es que ya se rompieron los mínimos formales que colocan al Estado como garante de tutelar los derechos humanos”.

En los últimos doce años, el Estado renunció abiertamente e impunemente a su obligación de prevenir la violencia machista, de castigar a los agresores y de asegurar que las víctimas sean reparadas de este daño, según María Teresa Blandón. “El Estado renunció a reconocer que la violencia machista es una falta que atenta contra toda la sociedad, contra los derechos humanos, y que su responsabilidad es intervenir”.

El gobierno ha sido no sólo cómplice de la violencia contra las mujeres, sino que ejerce violencia contra las mujeres, aseveró la docente universitaria y lo ejemplificó con el discurso de la reconciliación de la Vicepresidenta Murillo, “dirigido a las mujeres, a las víctimas, a que se callen, que sean quienes paguen el costo de la mal llamada unidad familiar. El Ministerio de la Familia obligó a las mujeres a mediar con sus agresores sin que los mismos se hayan arrepentido ni hayan mostrado ninguna disposición a cambiar.”

No debe dejarse fuera a la anterior jefa de Policía Nacional, quien mostraba en el exterior a dicha institución como modelo de prevención contra la violencia. “Millones de dólares invirtió la cooperación europea para que tuviésemos una policía comprometida con los derechos humanos, incluido el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia. “Todo eso se fue a la porra. Todo ese esfuerzo humano, técnico, material, fue lo que dilapidó este gobierno porque nunca le interesó la violencia contra las mujeres.”

Evelyn añadió que las mujeres están resistiendo todos los días. A diario se están manifestando de distintas maneras. Una de las formas de manifestarse es mediante la movilización. Era lo que se quería con el Festival de Matagalpa el viernes 23 de noviembre y el 25 en Managua y en diferentes territorios.

Se compartió las reflexiones del abogado y defensor de derechos humanos del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Juan Carlos Arce, y de Tamara Dávila, joven profesional y activista feminista, quienes habían sido entrevistados por periodistas de Onda Local.

Arce señaló que las mujeres han venido enfrentando una vulneración de sus derechos, la situación no es nueva. A partir de abril de 2018, la realidad se ha agravado, los derechos de la ciudadanía no tienen mayor valor. “Las mujeres enfrentan aun mayor vulnerabilidad. Están siendo víctimas de persecución, de criminalización, de abusos sexuales no sólo en las cárceles sino también al momento de la detención… hay denuncias que revelan patrones de abuso sexual en el momento de la detención, en el momento que policías o paramilitares llegan a las viviendas a capturar, a secuestrar.”

Para Juan Carlos, en una situación de inseguridad jurídica “las mujeres son todavía más inseguras, sobre todo las mujeres rurales, las mujeres pobres.”

Por su parte Tamara Dávila precisó que cada día la violencia es más cruel, cada vez con más seña. Narra que recientemente en una de las celdas de la Cárcel La Esperanza, 70 hombres luchaban contra el grupo de presas políticas porque querían sacar a una, para violarla y hacer cualquier otra cosa con ella.

Los cuerpos de las mujeres son usados por los hombres y esa situación se mantiene en los penales, asevera Dávila. Hay casos de mujeres que han sido violadas, torturadas, inculpándolas de crímenes que no existen. “Las mujeres han sido depositarias de un odio estatal que es machista pero también es político. El cuerpo de las mujeres es usado para reprimir y para mandar mensajes a otras de lo que les puede pasar por reclamar derechos, por salir a la calle con una bandera, con un pañuelo. Toda la instrumentalización que se hace de las mujeres dentro y fuera de las cárceles, es un mensaje” agregó.

Tamara junto a 40 personas más –mujeres la mayoría- fue detenida por la Policía Nacional. Para ella “esa ha sido la tónica de este gobierno”. Cuando decimos que vivimos en una sociedad machista, señala, es que hay hombres con poder que lo usan para someter a otras y otros.

A lo largo de la cadena, se compartieron mensajes que llegaban a través de Facebook Live. Algunos provenían de Costa Rica, Bluefields, Alemania, España.

Se transmitió un reportaje de Duyerling Ríos, acerca de la violencia que viven las presas políticas, en la  voz de sus hijas, hermanas y madres. Se habló de la huelga de hambre de Irlanda Jerez y de las faltas de conducta de las que son acusadas, como cantar el himno nacional, mostrar la bandera azul y blanco, rezar. La situación del país y la que viven las secuestradas, es la misma. “No hay derechos”.

Un total de 36 mujeres están recluidas injustamente en la Cárcel La Esperanza. La mayoría, acusada de terrorismo. Algunas de crimen organizado. Entre las detenidas está una joven pintora, incansable luchadora por los derechos humanos.

María Teresa Blandón señaló que el reto que tienen los hombres, es respetar a las mujeres como seres humanos, seres con la misma  dignidad, cobijadas por un marco internacional de derechos humanos.

Para Tamara Dávila, construir una sociedad no violenta pasa por de-construir la mentalidad machista que supone que el poder que yo tengo es para ejercerlo contra otros y otras principalmente.

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