Cómo opera la trata de personas

Compartir: Descargar audio

En el podcast anterior, hablamos de cómo se define la trata, llevado a esclavitud en muchos casos. En esta segunda parte, dedicada a la trata de personas, nos adentramos en cómo actúan quienes cometen este delito, cómo estudian a las víctimas, de qué manera pueden secuestrarlas o engañarlas.

La trata de personas se sitúa como el tercer negocio más lucrativo a nivel mundial, tras el narcotráfico y la venta de armas. De acuerdo con los datos de la OIT, las ganancias ilícitas totales del trabajo forzoso se estiman en aproximadamente 32 billones de dólares al año, de los cuales el 76% proviene de la explotación sexual. Sin embargo, los procesos judiciales y las condenas en este ámbito representan cifras insignificantes, sin llegar apenas a 3.500 condenas en 2008.

En Nicaragua no hay estadísticas de las denuncias de trata o de casos procesados, la acusación social es la que permite reconocer que el delito existe en el país, señala Juana Mercedes Delgado. Cranshaw agrega que se conocen más casos en la comunidad porque hay organizaciones que están en alerta frente al delito; y ha habido divulgación social. Iglesias, escuelas, organizaciones sociales, comunitarias y de mujeres, están prevenidas frente a una serie de señales. Todo ello provoca una mayor denuncia o hablar de la situación.

De acuerdo a Juana Mercedes, las causas de la trata son múltiples y no se pueden achacar a un determinado ámbito social, muchas veces está asociada con pobreza pero no en todos los casos, aunque en el “estudio” que hacen los criminales de las víctimas, se aprovechan de las causas sociales o de las aspiraciones de las adolescentes y las jóvenes.    

Las víctimas de la trata son personas que se encuentran en situaciones vulnerable: mujeres y menores de edad, sobre todo; a estos factores se les unen otros como pobreza, inseguridad, nivel social bajo y estudios escasos. Muchas veces, atendiendo su origen rural, se aprovechan de su ingenuidad y la búsqueda de mayores ingresos, además de su desconocimiento de este tipo de delito.

A lo anterior se agrega la alta presencia de mujeres adolescentes y jóvenes en las redes sociales, lo cual eleva su vulnerabilidad, indica Martha Cranshaw, donde las muchachas con vistas como mercancía. La trata también se aprovecha de adolescentes o jóvenes que están viviendo en ambientes familiares desprotegidos o de explotación o abusos; quienes buscan salir de las mismas.

Aunque el delito de trata se manifiesta en áreas urbanas y rurales, en Nicaragua donde hay mayor cantidad de reportes es en los municipios rurales, por el poco acceso a los medios y escaso conocimiento del mismo.

Existe diferencia entre trata de seres humanos y tráfico de migrantes, conviene aclararlo ya que suele crearse confusión y, en el fondo, ambos términos se interrelacionan: la trata no tiene por qué incluir desplazamiento de la persona, aunque ocurre con frecuencia; mientras que el tráfico implica el desplazamiento a otra frontera de manera ilegal.

Captadas, las personas son manipuladas emocionalmente, son amenazadas con atacar o herir a sus familiares si intentan escapar, chantajeadas con el pretexto que deben pagar deudas a sus captores (por el dinero "invertido" en el viaje) y en algunos casos, se aprovechan de creencias espirituales como el vudú para mantenerlas bajo su poder y opresión.

No obstante, en el país no hay información pública que permita observar el comportamiento de los delincuentes. Muchas jóvenes involucradas en trata con fines sexuales en Nicaragua, son llevadas a El Salvador y Guatemala.

“En el siglo el pasado, el tráfico de armas era un tremendo negocio. Hoy en día, el tráfico ilícito de personas y la trata de personas son los “mejores” negocios y más redituables. Lamentablemente hay seres humanos que están dispuestos a enriquecerse con el sistema de esclavitud moderna” precisó Cranshaw.   

 

 

 

 

 

Suscríbete a nuestras noticias

Ingresa