Cedulación controlada por el partido de gobierno

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 El próximo 6 de noviembre más de 4 millones de personas están convocadas para elegir presidente, diputadas y diputados en  Nicaragua. Pero en las calles, en lugar de fiesta cívica, prevalece el desencanto. La coalición Ciudadanos por la Libertad ha calificado el proceso como una “farsa electoral”.

Para llegar a ser candidato por séptima vez y con su esposa, Rosario Murillo, en la fórmula como vicepresidenta, Daniel Ortega, ha construido su poder sobre las ruinas del Estado de Derecho: copó el órgano electoral, dominó la Corte Suprema de Justicia, destituyó a diputados opositores, apartó del proceso electoral a la Coalición Nacional por la Democracia y torció el derecho a la  identidad: si querés una cédula, tenés que afiliarte al partido gobernante, esperar que pasen las elecciones o muchos años para obtenerla.  

La vocación de poder hegemónico del orteguismo comenzó a instalarse en Nicaragua desde el pacto con el ex presidente Arnoldo Alemán, en 1999. Los caudillos se repartieron los cargos en el Estado y acordaron la reforma constitucional en el 2000, que permitió la modificación electoral que llevó a Ortega a la presidencia.

A partir de entonces, el orteguismo tejió su estrategia para hacerse con el poder absoluto en el país. En las próximas votaciones, el partido gobernante será juez y parte. Tiene el control total del proceso electoral y el órgano que regula las elecciones. El Consejo Supremo Electoral (CSE) está constituido por diez magistrados fieles a Daniel Ortega.

En un recorrido por Nueva Guinea, de la Costa Caribe Sur, y Waspam, de la Costa Caribe Norte, Onda Local constató el dominio partidario y la injerencia del Frente en las estructuras locales del CSE. Las oficinas de cedulación son dirigidas por miembros del FSLN. Los Consejos Electorales Municipales (CEM) también: el primer y segundo miembro son reservados para aliados del FSLN.

En las comunidades de Nueva Guinea, plaza electoral dominada por el liberalismo, cuando necesitan la cédula buscan a líderes territoriales del FSLN para que les ayuden a gestionarla. Así lo confirmó, Paula Francisca Hernández, coordinadora del Gabinete de la Familia, la Comunidad y la Vida de la comarca de San Isidro.

El Orteguismo desestima las denuncias y alega que son pequeños sectores de oposición y organizaciones que buscan desestabilizar al Gobierno. Onda Local presentó un pedido de información con la finalidad de conocer cuántas cédulas emitió el CSE para poder compararlas con la tendencia de votos que cosechó el FSLN en ese tiempo. Nunca respondieron. La rendición de cuentas, la transparencia y el acceso de la información pública son otras de las víctimas de estos tiempos. En la Nicaragua actual, Ortega controla hasta la identidad. Te invitamos a escuchar el reportaje completo sobre el control de la cedulación en Nicaragua.

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