“No al Canal”: la canción de Bangkukuk

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Por: Cristopher Mendoza 

La Costa Caribe de Nicaragua, se caracteriza por sus verdes y húmedos campos, la fresca y salada agua del mar y sus playas de arena blanca. Las casas son de tambo, los pisos de madera y los techos de hojas de palma. La zona también destaca por el delicioso rondón de pescado, con el característico sabor a coco. El ambiente es tranquilo y la gente amable.

No obstante, en la Costa Caribe “no todo es color de rosa”. “Nos estamos sintiendo solos… cuando el Estado de Nicaragua tiene compromisos históricos con nuestros pueblos. Nuestros derechos están reconocidos en la Constitución Política, hay derechos internacionales, pero el gobierno de Nicaragua está callado y no está tratando de resolver esos problemas”, afirma Reder López, mayangna del Caribe Sur.

El olvido gubernamental, es un sentimiento generalizado en el pueblo caribeño. El Estado, se ha quedado en silencio ante las demandas históricas de violencia, discriminación, baja escolaridad, invasión a territorios indígenas,  alteración de los ecosistemas, pérdida de las costumbres y lengua, violación a la autonomía, entre otros.

Aunque, en los últimos tres años, la Costa Caribe ha salido del olvido, pero no para responder a las demandas de la población, sino por la concesión otorgada a la empresa de capital chino, HKND, para la construcción  de un Canal Interoceánico.  El megaproyecto ocupará territorio indígena rama y afrodescendiente.

Becky Mc Cray, primera abogada del pueblo rama en Nicaragua y habitante de la isla de Rama Kay, manifiesta  que le preocupa la construcción de El Canal Interoceánico, ya que considera que el territorio indígena va a ser directamente afectado. “En la comunidad de Bangkukuk, la población va tener que salir de ahí y reubicado en otro lugar. Este es uno de los impactos más duros porque la comunidad de Bangkukuk es donde viven los últimos habitantes ramas…”, agrega.

 La Ley 840, conocida como ley canalera, fue aprobada en 2013. En su artículo 12, refiere que se expropiará cualquier inmueble o derecho de  inmueble, necesario para efectuar parte o totalidad del proyecto canalero, ya sea propiedad privada, comunal de las Regiones Autónomas o de las comunidades indígenas. Lo cual, es contradictorio al artículo 27 del Estatuto de Autonomía y al artículo 24 de la Ley de Régimen de Propiedad Comunal de pueblos indígenas y étnicos, ya que establecen que el derecho de los pueblos a las tierras comunales es imprescriptible.

La participación y consulta previa, libre e informada a las comunidades Rama Kriol, son determinantes para que el gobierno obtenga el consentimiento para impulsar el proyecto canalero en esta región. Algo que no ha ocurrido. Sin embargo, la Comisión del Gran Canal convenció al actual presidente del GTRK, Héctor Thomas, para firmar el  tres de mayo de 2016, un acuerdo de consentimiento, el cual ha sido desmentido en las distintas comunidades del territorio, afirma Allen Clair, presidente de la comunidad Kriol de Monkey Point y miembro del GTRK.

Te invitamos a escuchar el reportaje completo de las violaciones a los derechos humanos de las comunidades étnicas de la Costa Caribe.

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