Desafíos de la comunicación gubernamental

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Su principal reto es avanzar en la reducción de la pobreza, aunque no dice cómo 

Julio López

La estrategia de comunicación para el 2016 “año de la buena esperanza”, llamado así por el Gobierno de Nicaragua, fue analizada en la edición de este viernes 15 de enero, por Alfonso Malespín y Azucena Castillo, periodistas nicaragüenses.   

“La buena esperanza nos remite al embarazo. Está en estado de buena esperanza, una manera de decir que la mujer estaba embarazada, esperando un parto. El parto acá, es la decisión gubernamental de luchar contra la pobreza. El problema es que no sabemos en cuánto piensan reducirla… El parto que el gobierno espera es una validación de su gestión el día de las votaciones”, aseguró Malespín.  

Azucena Castillo, también directora de Radio Universidad, considera que no es una estrategia de comunicación sino de información. Si se diera una comunicación, se implementaría un diálogo con todo el mundo. “Es una estrategia oportunista de las creencias populares, religiosas y de los falsos valores de la gente”, apuntó.

Según Castillo, para el gobierno esta estrategia es efectiva porque no se logró en los años neoliberales una educación de calidad, y esto, es un caldo de cultivo para que este y otros gobiernos que puedan venir en el futuro, sigan manipulando a la gente.

¿Diálogo, alianza y consenso?

La Estrategia destaca el modelo de “alianza, diálogo y consenso” impulsado hasta la fecha, principalmente con la empresa privada. 

“Que expliquen con quién el diálogo y el consenso. No ha sido con los productores de frijoles, con los pequeños y medianos productores de café, con los mineros artesanales, con el movimiento ambientalista, ni con la gente que tiene reclamos a las empresas mineras, mucho menos con la gente que vive en la zona por donde pasaría el proyecto canalero. Esos sectores están excluidos”, cuestionó Alfonso Malespín.

Tampoco ha habido diálogo y consenso con las mujeres. El mejor ejemplo, a criterio de Malespín, es el reclamo del movimiento de mujeres ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por la decisión que se tomó en 2006, de penalizar el aborto terapéutico. “Es la fecha y la Corte no dictamina los recursos que interpusieron las mujeres, por considerar inconstitucional la penalización del aborto, violatorio de los derechos humanos; específicamente, de la autonomía de las mujeres”.

El modelo de alianza, diálogo y consenso, es lo que los estudiosos de las ciencias políticas le llaman un modelo corporativo de gobierno. Daniel Ortega, ha desarrollado un modelo que económicamente es neoliberal; y que políticamente se ha caracterizado por haber destruido el sistema de partidos políticos, los cuales siguen existiendo formalmente. “Está el PLI; el PLC, pero ni siquiera el Frente es formalmente un partido político. Qué ha pasado con el Frente, ha habido una separación de la generación de los años 70 y 80. Es necesario que los partidos e instituciones se renueven, la pregunta es por qué no se renueva la cúpula”, criticó el periodista Malespín.  

También recordó que el primer modelo neoliberal que existió en Nicaragua fue implementado por Daniel Ortega a finales de los años 80. “Ustedes recordarán la operación Berta, todo el proceso de reconversión monetaria para tratar de impactar en los enormes niveles de inflación y que significó el despedido de más de 33 mil empleados del Estado en cuestión de semanas. Todo eso se hizo sin el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.  

Manipulación religiosa

Aunque el Estado de Nicaragua es laico, según lo establece la Constitución Política, el gobierno no es laico y tampoco respeta ese precepto constitucional que existe desde hace muchísimos años y fue una de las primeras reivindicaciones de la constitución de 1987, destacó Malespín.  

El gobierno sigue acentuando el catolicismo en su comunicación.  Según Malespín, “la explicación que han dado es que la mayoría del pueblo nicaragüense es cristiano, siendo la mayoría católico. Bajo esa excusa diferentes gobiernos, no sólo este, han tomado algunas decisiones que hasta parecen folclóricas, por ejemplo, nombrar Primera Comisionada a la Virgen de las  Mercedes de León”.  

Las líneas de comunicación de la presidencia plantean respetar los intereses, inquietudes y preocupaciones de las familias nicaragüenses y de todas las comunidades.

En un sondeo realizado por Onda Local, diversas personas entrevistadas, manifestaron que sus principales preocupaciones son: falta de empleos, bajos salarios, altos costos de la canasta básica, falta de oportunidades, deudas, inseguridad ciudadana y violencia. 

Lo expresado por la ciudadanía, según Alfonso Malespín, está en sintonía con lo que se afirma en la estrategia de comunicación. “El principal problema de Nicaragua es económico, la pobreza, la falta de empleos, la falta de oportunidades, la falta de trabajos dignos, estables y formales; lo que prevalece es el subempleo, el empleo precario y el desempleo. Eso hace que este modelo económico tenga como su principal rubro las remesas, producida por la gente que tiene que irse de Nicaragua porque aquí no puede vivir, no hay empleo, educación, recreación, respeto a la libertad de expresión y tampoco a las creencias”.  

Azucena Castillo, citó a Francisca Ramírez, de la Consejo Nacional en Defensa de la Tierra, el Lago y la Soberanía, quien le dijo que es parte del pueblo presidente, y que como tal, tiene derecho a expresarse. “Es un pueblo presidente que no ha sido oído, son miles de familias, pequeños y medianos productores, campesinos sin tierra. No hay diálogo con el pueblo presidente, realmente, hay mandatos”, expresó Azucena Castillo.  

Castillo agregó que el principal desafío en Nicaragua “es empoderarnos de nuestros derechos, conocer las leyes que nos benefician o nos afectan. Los campeches (campesinos), me quedé asustada como manejan la Ley 840, mejor que los estudiantes universitarios”.  

A su vez, Malespín, expresó que el desafío para los medios, periodistas y ciudadanía es tomar la estrategia de comunicación y poco a poco ir haciendo un chequeo, cómo se va cumpliendo o no. “La señora Murillo dijo esto, qué pasó en la realidad, para ver si es cierto que la Estrategia de Comunicación es inclusiva, dialogante, respetuosa y promotora de los derechos de la nación nicaragüense”, finalizó.

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