Mejor calidad docente para optimizar la enseñanza

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La educación se ha convertido en un círculo vicioso. Resultado, educación de bajísima calidad.

Julio López / julio@ondalocal.com.ni

En Nicaragua es urgente mejorar la formación de las y los docentes, para afrontar los desafíos de la educación, coincidieron especialistas en educación que participaron en la edición de Onda Local, el viernes 13 de febrero de 2015.  

Alex Bonilla, del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), aseguró que los retos y desafíos continúan siendo los mismos que desde años atrás. Han variado las estrategias, han cambiado los planes, pero los retos y los desafíos siguen siendo iguales.  

“En 2007, cuando se implementó el currículo basado en competencias, las necesidades de los docentes de primer grado han sido las mismas, capacitación que fortalezca las capacidades pedagógicas de los docentes en temáticas determinantes. Hay que tomar en cuenta qué se pretende con ese diseño curricular que ubica al estudiante en el centro del proceso de enseñanza- aprendizaje, pero que ha descuidado la formación del docente”, apuntó Bonilla.   

Isabel Lazo de Fe y Alegría, coincidió en que se ha abandonado la formación de las y los docentes. Los Talleres de Evaluación, Planificación y Capacitación Educativa, conocidos como TEPCE, sirven sólo para planificar, organizar y llenar a los docentes de contenidos, no se prepara al docente para mejorar la calidad. Por ello, destacó la importancia que maestras y maestros aprendan a  reflexionar desde su práctica y del contexto, para mejorar la calidad de la educación.  “Se tiene que tomar en cuenta el contexto de la educación y del maestro. Trabajar cuirriculum de acuerdo al contexto, para una mejor educación y trabajar desde las necesidades de cada estudiante”.

La escuela no puede ser una maquila

Josefina Vijil, especialista en educación, dijo que la docencia es un tema clave para mejorar la calidad de la educación. Lamentó que la educación se haya convertido en un círculo vicioso, cuyo efecto es una educación de bajísima calidad, que no está permitiendo construir los aprendizajes fundamentales para la vida, el desarrollo y aprovechar las potencialidades de cada persona. 

“Los seres humanos tenemos un conjunto de talentos -aptitudes que traemos desde que nacemos- muchos de los cuales no se desarrollan solitos. Para eso existe el proceso educativo, para ayudar a que se puedan construir como habilidades reales para vivir y ser felices. El proceso educativo es muy complejo, requiere gente que ayude, y esos son los docentes. Pero, para facilitar ese proceso necesitan una formación compleja, que no es la que le estamos dando ni en las escuelas normales, ni en las universidades, muchísimo menos en los TEPCE”, aseguró Vijil. 

Para la especialista en educación, los talleres -TEPCE- no son espacios de formación, más bien los catalogó como una pérdida de tiempo. “Son espacios para hacer una cosa que la educación, desde el siglo XIX, está diciendo que no debemos hacer, que es cortar en una línea a todo el mundo, hacer una maquila de la escuela y no hay nada más contrario al proceso educativo que una maquila,  es en lo que hemos convertido a las escuelas que tenemos hoy”. 

Según Alex Bonilla, no existe un proceso de capacitación a docentes centrado en sus necesidades de formación. “Se debe adecuar el cuirriculum al aula de clase. En el TEPCE se les habla que tienen que adecuar el currículo, pero no hay herramientas metodológicas que faciliten ese proceso desde quien administra el cuirriculum a nivel nacional. No tienen libros de textos, no tiene capacitación previa, no hay materiales para la enseñanza ni para el aprendizaje, los ambientes escolares no son los óptimos, bajo esas posibilidades qué puede hacer un docente. Se debe redefinir cuál es el rol de la capacitación del docente ante tantas carencias”.

Contenidos y captación: problemas de la educación actual

Josefina Vijil mencionó la existencia de dos problemas en la raíz del sistema educativo: contenidos y captación. “El sistema educativo nicaragüense está organizado en base a contenido, mucho de ellos irrelevantes, innecesarios y excesivos. También está basado en que los muchachos capten, que agarren de afuera algo que ellos no tienen. Esas dos cosas están en contra de los paradigmas modernos de la educación”.

Según Vijil, ya en el siglo XIX, el sistema educativo era inapropiado para las necesidades de  la sociedad. “Desde finales del siglo XIX estamos intentando cambiar la escuela, que fue pensada en el siglo XVII para una sociedad que en ese momento se estaba organizando en base a lo que sería posteriormente la revolución industrial que requería una mejora de la mano de obra y atender a la niñez en lo que ese momento se estaba conformando como ciudades. El sistema educativo se organizó por edades  y por grados; esos elementos hoy están cuestionados completamente”, explicó Josefina Vijil.

Añadió que se deben rescatar algunos principios de la educación. El primero de ellos es que “no nacemos inteligentes, nos hacemos inteligentes”, es decir, las personas tienen la potencialidad de llegar a ser lo que quieran ser  si el sistema educativo les da las oportunidades necesarias. El otro principio es que todas las personas son inteligentes de una manera distinta, por tanto, se debe recuperar el derecho a ser distinto.  “El sistema educativo está basado en métodos -una manera de hacer las cosas, que tienen unos procesos y unos pasos y siempre se hace de la misma manera-, eso funciona en una maquila, pero no en un aula de clase, donde cada estudiante es distinto y,  aprende distinto y tienen derecho a ser y aprender distinto”.        

Lo anterior tiene que ver con que el sistema educativo se organizó en un momento determinado de la historia, para responder a ese momento; pero el momento actual, es totalmente distinto. “Por tanto, se requiere replantear el sistema educativo, quién dice que lo que une a una generación de estudiantes es su fecha de nacimiento, quién dice que eso es lo más importante y no los ciclos, por ejemplo”, cuestionó Josefina Vijil.

La especialista en educación insistió que se debe replantear el sistema y dentro de ese proceso,  replantear la formación docente, siendo lo clave, la formación inicial. “Un niño llega a preescolar, tiene una maestra que le dice sos un burro, no servís para esto, ese niño irá creando una autoestima debilitada, creyendo que no puede hacer nada y cortando sus posibilidades. El Estado tiene que garantizar que a la escuela llegue gente formada adecuadamente, que no es lo que está pasando en Nicaragua. Hay una gran irresponsabilidad en la formación de las y los maestros y lo digo con todas sus letras. Tenemos que replantearnos el modelo estructural, tenemos un currículo lleno de contenido, cierto, pero tenemos un sistema educativo completamente inadecuado para la realidad que tenemos en el país”, destacó.

 A esto se suma, el hecho que  maestras y  maestras no son  libres en tomar decisiones y de organizarse, tomar  iniciativas. “Cuando el maestro tiene la oportunidad de innovar qué es lo que sucede, el técnico le dice no estás cumpliendo, no estás haciendo. Entonces,  el  maestro no es libre de innovar en la escuela; y tiene que innovar y recrear en el aula de clase, de acuerdo al contexto y a la realidad de niñas y niños”, aseguró Isabel Lazo.  

También hay que cambiar paradigmas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, agregó Bonilla.   “Estás diciendo que no podés enseñar bien las partes de las plantas porque no tenés la lámina, y tenés escuelas donde abundan plantas y árboles. No se aprovechan como recurso para el aprendizaje sino para cumplir una meta del sistema educativo, tener huerto escolar, y ya está en la lista de escuelas que tiene huerto”.

Para Bonilla, un mito a vencer es “que la gran cantidad de estudiantes en el aula de clases, sea detonante de una posible falta de calidad. Si se tiene un manejo desde las estrategias metodológicas, por ejemplo, aprovechar el saber colectivo, la experiencia previa del grupo, aun cuando el grupo sea numeroso, se puede construir colectivamente el aprendizaje, poniendo en contacto al estudiante con la realidad, dándole oportunidad de reconocer que en el medio natural donde se desenvuelve  puede aprender, aplicar y readaptar”.

Lo anterior tiene una condición de posibilidad para realizarse con la formación de maestras y maestros, apuntó Josefina Vijil. “El tema es que no todo el mundo va a aprender con el mismo método. El maestro tiene que saber no sólo el método, sino principios metodológicos para que invente sus métodos y que en ese camino pueda aplicar el uso del contexto”.

“El techo de la calidad de la educación depende del techo de la calidad del docente, la educación no va a tener más calidad que la calidad que tienen maestros y maestras. Es una tarea y una responsabilidad prioritaria del Estado asumir la formación docente y asignarle los recursos que requiera. Hay mucha irresponsabilidad. Desde hace varios años se volvió al método de agarrar a un grupo de muchachos de tercero  y de quinto año de secundaria, formarlos en tres meses y mandarlos a dar clase, y luego, terminar de formarlos los sábados, eso no es posible” agregó la especialista en educación.                        

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