Ejército fue el asesino, denuncian familiares de Modesto Duarte

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Por Julio López / julio@ondalocal.com.ni 

Familiares del productor Modesto Duarte -asesinado el pasado veinte de enero, momentos después de la explosión de una mochila bomba, a unos cien metros de su casa en la comunidad El Portal, municipio de Santa María de Pantasma- acusaron al Ejército de Nicaragua de ser los responsables directos del asesinato y del estallido de la bomba que mató a otras tres personas.   

“Indudablemente fue una acción ejecutada por el Ejército de Nicaragua. Quiero destacar que en algún momento, hubo intentos de implicar a la familia Duarte con los grupos armados que están operando en esta zona y a quienes fue dirigida esta bomba”, dijo categóricamente Juan Carlos Arce, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).  

Gloria Silva Picado Rodríguez, no pudo contener su llanto, al preguntarse por qué asesinaron a su consuegro (Duarte) si el ejército ya había logrado su objetivo. “Ellos no tenían el derecho de matarlo así, amarrado, torturarlo y después matarlo. Yo le hago una pregunta al que manda el Ejército, por qué manda al ejército a torturar y a matar al campesino. Qué le hacemos los campesinos, nada. Lo único que nosotros hacemos es trabajar  para mantenernos. Ya no queremos que el ejército siga haciendo las atrocidades que han hecho y que nosotros hemos vivido en carne propia. Ya no queremos más. Le pedimos a los Derechos Humanos, que esto no se quede impune, queremos que se haga justicia. Decimos con exactitud que fue el Ejército porque nosotros tenemos ojos para ver. No estamos hablando mentira, estamos diciendo la verdad, ellos son los asesinos”, dijo.

Beneralda Peralta Rodríguez, viuda de Duarte, aseguró: “Nunca pensé que tengamos un gobierno con un ejército que sólo mata a los campesinos. Nunca creí que mi esposo muriera así. A mi esposo lo mataron sin nada. Se deberían de poner con la gente armada pero no con los campesinos, porque esos son los que se pueden defender, pero los campesinos sólo caminan trabajando”.

Modesto Duarte era brigadista de salud desde los años ochenta. Vivía jalando medicina para la comunidad, narró Beneralda. “Traía desde Tamalaque las inyecciones y pastillas de planificación, los métodos de planificación. Yo se las ponía a las mujeres, yo iba a ver a las embarazadas, porque soy partera; pero ahora voy a renunciar porque parece que no se puede trabajar para la comunidad. Con eso nos han pagado con matármelo a él, tirarme a mi hijo también. Nuca creí que muriera mi esposo de esa manera, sin poder responder en nada. Me lo entregaron desnudo, sin ropas, todo remojado, le habían puesto unos tallos de guineo encima”.

Marlon José Rivera López, de la comunidad El Portal Santa María de Pantasma, relató los hechos. “El día veinte de enero, escuchamos una bomba que estalló en la finca de don Modesto Duarte. Llegaron dos personas en una moto, quienes cargaban un bolso, donde supuestamente llevaban la bomba, se fueron sin preguntarle a nadie hasta el bordito donde estalló la bomba. Diez minutos después, don Modesto Duarte dijo a su hijo y a un nieto, que fueran a ver lo que había pasado. Cuando ellos subieron adonde estalló la bomba, él (Jaider Duarte, hijo de Modesto) miró a un efectivo del ejército cuando iban regados, desplazándose por el cerrito y les comenzaron a disparar. A Jaider, lo agarraron herido, porque le tiraron una pierna y lo trasladaron a Jinotega como a las once de la noche. Quisimos llegar al lugar de la explosión y no nos quisieron dejar entrar. Ahí se mantuvo toda la noche el ejército y la policía sin dejar entrar a nadie. Al día siguiente, entre las siete y las ocho de la mañana, el forense dijo que fuéramos a reconocer a un civil que estaba muerto, fue ahí que hallamos el cuerpo de don Modesto. Lo recogimos y lo llevamos a la casa. Los otros pedazos de cuerpo (de quienes murieron producto de la explosión), se los llevó la policía y el ejército”. 

Marlon Rivera recordó que en Anisales, hace un año, el Ejército realizó un operativo similar cuando asesinaron a Yairon Díaz Pastrán.  “Eso es lo que nosotros no queremos, que sigamos muriendo los campesinos, porque estas manos campesinas son las que les dan de comer. Por qué nos matan a nosotros. Ya no queremos morir como perros, como gatos. Si es cierto que anda gente armada en la montaña, por algún objetivo debe ser…”, dijo con su voz entrecortada.

Juan Carlos Arce, del CENIDH, aseguró que ayer acudieron a la comunidad El Portal para investigar lo sucedido. Encontraron comunidades afectadas, heridas, dolidas e indignadas. La visita del CENIDH coincidió con el sepelio de Modesto Duarte y acompañaron a centenares de campesinos que acudieron al entierro.

Dos días después de los hechos, ya cuando el Ejército y la Policía Nacional habían realizado una limpieza del área, el CENIDH encontró pertrechos, ropas, gorras, pedazos de mochilas y  restos de cadáveres. “Encontramos un pie a unos doscientos metros del lugar donde ocurrió la explosión… restos de personas impregnados en las cortezas de los árboles”.  

Los hechos ocurridos abren viejas heridas en estas comunidades, recordó Arce. “Es una región que fue afectada no solamente por la guerra de los años ochenta, sino también por hechos recientes ocurridos en comunidades cercanas, que el CENDIH ha dado seguimiento”.  

Vilma Núñez, presidenta del CENIDH, condenó enérgicamente esta violación gravísima de derechos humanos y la calificó como una ejecución sumaria y la comparó con hechos ocurridos anteriormente.  “El método utilizado para exterminar a un grupo es el mismo método que se utilizó en el año 2000 para ejecutar a un dirigente de la Resistencia (El Charro) y a Damián, el último dirigente de las Fuerzas Unidas Andrés Castro (FUAC).  Es un típico método de inteligencia. Así lo declaró cuando había  reclamos públicos, el entonces Jefe del Ejército, Joaquín Cuadra, quien justificó la acción de mandar con engaño explosivos para eliminarlos. Dijo que eran métodos normales en una situación de guerra. Si eso dijo el jefe del ejército en un momento determinado, por qué el ejército y la policía siguen empeñadas en negar que hay grupos armados, que sean francos y de una vez por todas digan lo que andan haciendo y se sienten a dialogar”.

Núñez exigió una investigación exhaustiva. “No puede la policía seguir buscando chivos expiatorios o simulando responsables de hechos. Saben que han sido cometidos por agentes a quienes no pueden juzgar por la situación en que la policía se encuentra, manos atadas, frente a órdenes de carácter políticas”.   

Asimismo dijo que el CENIDH va a recurrir de inmediato ante organismos internacionales. “Que se olviden que este caso no va a trascender la frontera. El CENIDH va a llegar hasta las últimas consecuencias, acompañando a esta familia que ha tenido el coraje de venir a denunciar esto”.          

Reyna Victoria Duarte, hija de Modesto Duarte, exigió que se haga justicia. “Ya no queremos que haya más dolor.  Decirle al gobierno que ya no siga mandando al ejército a matar a los campesinos. Para nosotros es grande esto, no podemos casi hablar, pero tenemos mucho que decir de lo que pasó. No me siento capaz de seguir hablando”.

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