En Granada toleran explotación sexual de niñez

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Por Duyerling Ríos 

Miles de niñas y niños cruzan la frontera huyendo de la violencia, el abuso y la explotación. Dos millones son víctimas de explotación sexual en el mundo. Nicaragua no escapa a esta realidad:

“…una niña de once y dos niñas de doce, llegaron a ofrecerles becas de estudios… las citaron al día siguiente a un lugar, solas, se las llevaron a la playa, ahí las estaban desvistiendo cuando alguien vio, llamó a la policía…estudiaba en un colegio nocturno, a la hora que salían llega a esperarla esta persona. Comienza enamorarla. Al cabo de seis meses inicia a convivir con este tipo. Cuando yo le pregunto qué edad tiene este hombre, ella me dice 55 años y ella 15 añitos. Al cabo de un año esta niña empieza a sentir asco al estar con él, entonces él empieza a presionar, no darle dinero...”

Estos relatos de Karla Sequeira, de la Comisión Municipal de la Niñez y la Adolescencia en Granada, reflejan la situación de niñas y niños. Hace algunos años, en Granada identificaban tres modalidades de explotación sexual comercial: Actividad sexual mediante pago, pornografía infantil y trata con fines sexuales. Ahora, se agrega el turismo con fines sexuales. Aunque en el abuso y la explotación infantil concurren nacionales y extranjeros.

Granada es atractiva por su arquitectura colonial. Está entre las ciudades preferidas por el turismo, más de cuatro millones de personas en 2013,  según el Instituto Nicaragüense de Turismo, INTUR. Con el incremento del turismo, han aumentado abusos y violaciones a niñas y niños. Karla comenta:  “…una persona mayor con una chavala y todos decimos, vela que bandida, está pensando en su futuro, es lo que piensa socialmente y lo vemos como muy normal, incluso hay unas que son autorizadas para que se casen… no se ha visibilizado y poder investigar cómo viven estas niñas que son casadas entre comillas, incluso con personas extranjeras... ya no digamos la situación de explotación sexual… hay una red, pero eso le corresponde… a la policía….”

Martha y Esther, líderes comunitarias, relatan explotación y abuso de niñas: “…son cuatro ellas y ahora hay otras niñas. Esa señora cita a las niñas ahí a su casa y el señor las llega a retirar, yo he andado detrás de eso, porque el día que yo agarre la camioneta de ese señor, pero no la he podido agarrar... la menor tendrá unos doce años y a veces se las lleva a todas, él no sólo va a estar ahí son varios, hay mucha gente… ideay es de alta sociedad y él paga… otro caso también, de una niña que vive allá al fondo, el padrastro anda detrás de ella, donde la chavala anda ahí anda el hombre detrás de ella, y vive con la mamá de ella, entonces ahí andamos detrás de ese otro caso…”

El internet es utilizado igualmente para servicios sexuales. Roberto Bolaños, activista de derechos humanos en Granada, cuenta: “...los muchachos conocen gente extranjera en la calle y a través de las redes sociales ellos le preguntan que si tienen facebook y se intercambian los facebook y realizan el mercado, no directamente en un bar, en un lugar público, ellos quedan en un lugar, quedan en un precio… muchachos entre quince y dieciséis años, diecisiete años…”

Las instituciones gubernamentales actúan poco o no lo hacen. Ana Chavarría, promotora de los derechos de la niñez a nivel local, comenta: “…tengo como doce de catorce niños en riesgo. Andan en la calle pues deambulando, entonces ahí yo los agarro vengan vamos a trabajar, trabajamos con manualidades ¿ y ¿dónde los reúne usted, en su casa? Ahí en mi casa. Trabajo con el Ministerio de la Familia pero no sé, el Ministerio de la Familia no está trabajando bien… voy a poner la denuncia, llevo los informes, sí el trabajo es de ellas no de promotoría, nosotros le estamos ayudando porque nos interesa que los niños no anden ahí, ideay pero el caso lo hacen hasta cuando a ellos le roncan. Ya en la policía no quiero poner denuncia porque no hace nada…”

Martha, otra de las líderes, agrega: “…las instituciones no hacen nada, la policía no hace nada porque o le pagan a la policía o se hace la vista gorda. En MIFAMILIA qué saben decir, que es responsabilidad de la Comisaría de la Mujer y de la Niñez, vamos a la Comisaría que es MIFAMILIA y entonces se bolean ahí y a la hora de llegada no quedan en nada, ahí vienen a ver las supervisoras de MIFAMILIA los niños que están abusados y que los maltratan en su casa, vienen a dar vuelta, vuelven a ir y no hacen nada. Mire ahí está la prueba en el parque central ¿qué hace el gobierno?...”

Al caer la noche, en la calle La Calzada, dos chavalas, de unos dieciocho y quince años, se pasean de un lado a otro. Antes de las ocho de la noche había policías turísticos. A las diez, no queda ninguno. Martín Zepeda, guarda de seguridad, responsabiliza a madres y padres: “…Ha venido MIFAMILIA aquí pero MIFAMILIA vienen, salen y se desaparecen, para mí sería que estuvieran viniendo constante por lo menos viernes, sábado y domingo que son donde más se reúnen esos chavalos y puede pasar hasta los pueden violar y sin embargo yo no miro ni a las padres ni a las madres ahí andan solitas peor en la Calzada, hallan de todo…”

El Estado está obligado a proteger a la niñez. El Programa AMOR de MIFAMILIA prometió que para 2011 no habría niñez en calles. Pero en Granada, la Coalición Departamental de Lucha contra la Trata, donde participan instituciones del Estado y de la sociedad civil, coordinada por Francisco Pavón del Ministerio de Gobernación, reconoce: “…no solamente en Granada hay actividad turística sino que también tenemos en Nandaime, Diría, Diriomo, en el Mombacho, en Zapatera. Y por ahí se nos puede también dar una situación de ese tipo… estamos tratando de prevenirla a través del trabajo de charlas, talleres. Sensibilización a los empresarios y a los pobladores y a los centros de estudio… recorridos en las noches, principalmente en los días que hay bastante afluencia de personas. Qué hemos detectado… la explotación a niños y niñas que usan para andar haciendo negocios con la Gigantona… prostitución de adolescentes y jóvenes.Tenemos focos, no podemos tapar el sol con un dedo, tenemos esa situación en la cual estamos trabajándola…”

Los extranjeros con propósitos ilícitos. El empobrecimiento de las familias, sumado a la idea que casar niñas con extranjeros les resolverá, son entre otros los factores que influyen en este tipo de delitos. A esto se agrega la violencia que viven niñas y niños en sus hogares y la poca confianza que tienen en el entorno familiar.

Las leyes y las acciones estatales son insuficientes. Qué hacer, pregunté: “….la solución está en cómo poder fortalecer ese trabajo a nivel de la comunidad a nivel de las familias…para que exista la explotación sexual comercial en Granada tiene que haber mercado que venga a demandar nuestras adolescentes y a nuestros adolescentes… educación sexual que se les debe dar a los adolescentes en las escuelas, en la familia, en la comunidad, en los centros de salud…”

La tolerancia social hace que los delitos sexuales contra la niñez queden impunes e invisibles bajo el manto de la pobreza.

Recordá: cada segundo un niña o niña sufre abuso y vos te convertís en cómplice si no denunciás.

 

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