Pronto “El Carnicero de El Carmen" estará fuera del poder

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Guillermo Cortés Domínguez

Pese a todo el sufrimiento, al miedo, a veces terror, a los nervios de punta, al dolor por los muchachos muertos y heridos, por las muchachas violadas múltiples veces, por las madres de los asesinados y de los desaparecidos, secuestrados, capturados y torturados; pese a la incertidumbre por no tener claro el día de la victoria; pese a todas las inmensas ganas de llorar que muchas veces he tenido --lloraré a mares cuando pueda--; pese a todo, es un inmenso privilegio, un honor incomparable, participar como ciudadano junto al pueblo en esta insurrección cívica no violenta. No me la perdería por nada del mundo.

Y estoy completamente seguro, con toda la lógica y la razón y con el más intenso y palpitante corazón, que pronto Nicaragua será libre. Por primera vez ayer pensé en la muerte y un hombre como yo, de casi 62 años, debería estar dispuesto a morir. No sé si estoy listo, pero es muy probable que diera mi vida por esta Nicaragua inédita que estamos construyendo. Sin embargo, espero que compartir estos sentimientos no sea un mal presagio, porque quiero vivir, quiero una Patria Libre y Vivir.

Seremos libres y construiremos una sociedad institucionalizada, no será necesario un nuevo estallido social en 30 o 40 años. Estamos obligados a hacer algo sólido, estratégico. Se lo debemos a nuestros hijos y nietos, a toda la ciudadanía, a este triángulo equilátero que tanto amamos.

Estoy tan orgulloso de mi pueblo, de mi condición de nicaragüense, que siento que formo parte de una comunidad particular, luchadora, capaz de partir los océanos y horadar las montañas, una sociedad para la que nada es imposible, ni siquiera ponerle fin a una de las dictaduras contemporáneas más sanguinarias y criminales.

También siento orgullo por mi gremio de periodistas: los he visto expuestos a las balas asesinas, en el mismísimo huracán del peligro y han sido golpeados, amenazados, robados sus equipos como cámaras de televisión  y de fotografía, chalecos y cascos antibalas --colegas extranjeros--, los han capturado o han tenido que huir por órdenes de arresto, les han quemado una radio, los han denigrado y difamado por la televisión oficialista, etcétera.

Pronto “El Carnicero de El Carmen" estará fuera del poder. Un abrazo a todas mis hermanas y hermanos en lucha.

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