El daño ambiental a la reserva también destruye el hábitat natural de las especies
Cortesía / Fundación del Río

Fundación del Río denuncia invasión y destrucción de Reserva El Quebracho

Compartir:

Un grupo de personas afines al FSLN son quienes están abriendo carriles en la Reserva Privada Silvestre El Quebracho, ubicada a tres kilómetros de la comunidad Buenas Vista, municipio de El Castillo, departamento de Río San Juan.

La Fundación del Río ha denunciado a Adán Esquivel; secretario político del FSLN en Buena Vista, Omar García, Pablo Alvarado, Juan Solís, William Membreño, Gregorio Mejía, Pancho Marín, Olman Díaz, Pallin Cisneros, Salomé Mejía, Eutimio López, Mauricio Díaz, Juan Ordoñez, Luis Gómez - Secretario Político FSLN, Santos Mejía, Ricardo Cortedano, entre otros, de ser los responsables del daño ambiental. 

El secretario político de la Comunidad Buena Vista, Adán Esquivel, “anda con un grupo de personas en función de tomarse esas tierras”, denunció Amaru Ruiz, biólogo y presidente de la Fundación del Río, quien señaló al alcalde de El Castillo, Rigoberto Obando, de promover la invasión a la reserva.  

Luego de la cancelación de la personería Jurídica a la Fundación del Río en diciembre de 2018, otras dos áreas de conservación que tenía la organización también fueron afectadas. “Las áreas de conservación La Lapa Verde y la otra se llama Agua Fresca que están en otras comunidades del municipio de El Castillo, en la comunidad La Quezada y la comunidad La Juana son áreas de conservación que también han invadido”, señala Ruiz.

La riqueza que pretende destruir 

El bosque de la Reserva Silvestre Privada El Quebracho es el hábitat de unas 20 especies de reptiles, 20 especie de anfibios, 25 especie de mamíferos, 165 especies de aves y más de 70 especies de flora, además de almacenar 11,779 toneladas de carbono.

La reserva nació como una estrategia de la Fundación del Río para la conservación in situ de ecosistemas. “Que permita demostrar que la conservación puede ser una de las rutas de sostenibilidad y que pueda generar un desarrollo económico local por el turismo y por la investigación científica”, asegura Amaru Ruíz. 

Las 120 manzanas de bosque, unas 85 hectáreas que la conforman son parte de la microcuenca del río La Pancha, que nace en el cerro El Brenes de la comunidad Buena Vista. Precisamente el río La Pancha pasa por la Reserva El Quebracho, por lo que parte de su importancia radica en que permite mantener la recarga hídrica de la zona, utilizada por los comités de agua potable y saneamiento, para abastecer de agua a la comunidad.  

En 2005, la reserva se inscribió ante el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales bajo la resolución ministerial número 21-2005, entrando a formar parte de las más de 110 reservas privadas que existen en el país.  

Para Amaru Ruíz, la Reserva tiene una doble protección legal. “Por derecho constitucional a la propiedad privada y por la declaratoria de Reserva Silvestre Privada reconocida por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, es decir que conserva todo el bosque”. 

Beneficio para la comunidad 

La semana pasada, más de 109 familias de la comunidad Buena Vista hicieron público el respaldo de protección de la Reserva. Asimismo, solicitaron al alcalde Rigoberto Obando y Fanny Sumaya Castillo, ministra del MARENA actuar para detener la destrucción de dicha Reserva. “Esta área es de los últimos pulmones que le quedan a nuestro municipio, es el hogar de muchas especies que se encuentran en peligro de extensión y también es una protección para fuentes de agua…por ello solicitamos medidas para proteger y no destruir esta importante área”, refiere parte de la carta dirigida a ambas autoridades.      

“Toda el área de la comunidad de Buena Vista, hoy por hoy, esta sin bosque, debido a la deforestación que ocurren en las zonas de amortiguamiento y el avance de monocultivos como la palma africana y la ganadería, frente a ese modelo hay productores con sistema agroforestales de cacao y gente que estamos conservando el bosque todavía”, expresa Amaru Ruiz.

Para Ruiz hay un interés en explotar la madera preciosa que existe en el área conservada como caoba, cedro, níspero y otras especies que no existen en otros lugares. Además, que se ha convertido en un referente de turismo del bosque tropical húmedo; es también un centro de capacitación y liderazgo donde profesores, alumnos y líderes del municipio se han formado en educación ambiental.

Asegura que no tienen confianza en que la situación la vaya a resolver la municipalidad, “la propia municipalidad es la que esta promoviendo eso. Nosotros hemos sido críticos alrededor de la gestión ambiental que existe en el territorio, porque El Castillo es el municipio donde más rápido avanza la frontera agrícola hacia la Reserva Indio Maíz y la municipalidad no hace mucho. Sentimos que hay ciertas represalias del trabajo que ha venido haciendo la organización. Lo que habíamos dicho es que esto es prácticamente una piñata 2.0 a un nivel mucho más pequeño que lo que ocurrió en los ochenta”, recalcó. 

Suscríbete a nuestras noticias

Ingresa