¡La música acompaña!

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Por Duyerling Ríos/ duyerling@gmail.com 

En marchas, manifestaciones, conversaciones con amigos y amigas, nacen las canciones de Mónica Sánchez, panameña y activista de derechos humanos. Mónica cuenta con veinticuatro años, licenciada en abogacía y ciencias políticas. Mezcla rap y melodías, para dar ritmo a letras con contenido social.

A capela, regaló parte de su música en el Encuentro Temático Regional sobre los Desafíos de la Juventud Progresista ante la Institucionalidad Democrática y el Desarrollo Sostenible en América Central, que se celebró en Managua del 23 al 25 de noviembre, promovido por la Fundación Friedrich Ebert. Aproveché para conocer más del contenido de sus canciones.

“Todas las composiciones son producto de vivencias, de experiencias ajenas o propias. Siempre me han dicho -porque no escribís algo bonito- yo les digo, para escribir algo bonito hay mucha gente ya,  lo que nos falta es hacer música diferente, con letras que nos lleguen más”, comenta.

¿Por qué?

“Muchas veces me he sentido frustrada, impotente, frente al quehacer nacional que es el que nos invade a toda Centroamérica. A veces uno quiere escuchar algo diferente, algo que nos identifique  con lo que uno está viviendo, entonces ahí salen las canciones”.

Además señala que muchas veces la juventud piensa que para participar tiene que seguir la forma tradicionalista de protesta. “El arte es un forma muy interesante de hacer protesta y creo que debemos de luchar para que sea incluido como tal. Pintura, música, poesía, una manera muy bonita de hacerle llegar un mensaje a la gente que a veces está cansada de escuchar el discurso formal y serio”.

Las juventudes deben ser parte de ese cambio y Mónica se ve siendo parte de ese cambio.

Miedo pa' qué, es una canción que surgió en el año 2010, cuando en Panamá el pueblo de Changuinola, en Bocas del Toro, fue reprimido por la Policía y el gobierno de Ricardo Martinelli, todo por protestar contra la Ley 30. “Nos indignamos”.

Uno de los mayores compromisos que tenemos, es llevar las palabras a la acción, comenta Mónica. “Nos podemos quedar sintiendo mucha rabia, impotencia, pero si eso no se refleja en algo concreto entonces no vamos a cambiar la realidad y vamos a seguir viviendo lo mismo".

De la clase equivocada, la compuso a los días de haber iniciado el Programa Agentes de Cambio en Panamá. “Me di cuenta que tenemos en común la misma realidad, éramos de distintas luchas pero todas y todos éramos discriminados, nos sentíamos imponentes y todos decíamos, bueno cuanta minorías somos porque al final pareciera que la totalidad está formada por ese tipo de minorías”.

Llega un momento en que una se cansa que nos discriminen, quien dice cuál es el modelo perfecto, es una forma que nos han vendido para dividirnos. Un tema tabú es que no se puede vivir la sexualidad de la forma que nos guste.

Igualdad, fue compuesta para una marcha por la diversidad sexual, que se realizaría en Panamá. “Yo recuerdo que estaba en la universidad y mis profesores, sus reacciones todas conservadoras y fundamentalistas, muchos más en el campo donde yo estaba estudiando, profesores abogados y abogadas, no, no, no eso no se puede permitir”. Panamá es un país muy conservador respecto a ese tema, señala.

Nuestra lucha se debe abanderar con una sola bandera, un tema tan bonito que nos debe de unir, el tema de la sexualidad, el amor, nuestros gustos. Eso no debe ser una cuestión para guerra, para odio, ni para crímenes, precisa Mónica Sánchez. 

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