Mujeres durante una protesta en la UCA
Isayara López / Onda Local

Nicas rompen el silencio ante la violencia machista

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Se levantaron en manada

Por sus madres, sus abuelas

por todo su clan,

También lo hicieron por mí

y me dijeron No estás sola

Aunque mi voz no tenga

Todavía, palabras para hablar.

Es el verso que escribió Ceshia Ubau, compositora y cantautora nicaragüense en apoyo a las mujeres que en los últimos días han denunciado a abusadores y agresores por las redes sociales. El once de abril de 2020 a través de la red social Twitter varias mujeres denunciaron a la “Liga”, como se hacían llamar un grupo de hombres que se dedicaban a difundir ilegalmente fotos íntimas de mujeres. Varios de los relatos de las denuncian empieza:

“Él era mi novio”, “Era mi amigo” “Era mi cita de Tinder”, “Me lo presentó mi amiga” “Estábamos en una fiesta, me dio unas pastillas”, “Me obligaron a casarme con él después de saber que estaba embarazada”, “Es él padre de mi hijo”, “Me preguntaba por qué lloraba, como si fuera poco lo que estaba haciendo”, “Hace tres días, cuando empezaron las denuncias en twitter me escribió por WhatsApp tratando de salvarse el pellejo cuando nunca antes me había pedido perdón por todo lo que hizo en estos ocho años”. “Cuando le dije no, estando yo borracha, él me decía te va a gustar”. 

La valentía de estas mujeres quedó marcada en la frase “Por fin decidí hablar”, en señal de alivio ante esos episodios que marcaron sus vidas. La ola de denuncias inspiró la marcha virtual Yo te Creo, difundida con el hashtag #TeAcuerpamosTeCreemos, donde ustedes tenían la oportunidad de mostrarles su solidaridad a través del arte, canciones, poemas y fotos.

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A la iniciativa se sumaron personas a título individual, colectivos de mujeres feministas y organizaciones como: Puntos de Encuentros, Fondo Centroamericano de Mujeres, EnRedadas, Lupa Feminista, DKY FM, Iniciativa Nicaragüense de Defensoras, Programa Feminista La Corriente, La Casa de los Colores, Las Malcriadas, El Blog de la Denuncia, La Quimera Feminista, Las Subversivas, El Blog de tu Madre, Católicas por el Derecho a Decidir, entre otras.

La frase Yo te creo, vuelve a tener sentido en una Nicaragua donde las mujeres son una de las primeras víctimas de todo el sistema patriarcal y machista. “Quiero mandarles un abrazo, ese abrazo que he querido darles después de leer con atención y con corazón los testimonios, estamos empezando a ser libres, estamos juntas, no están solas”, expresó en un video Zoilamérica Narváez, quien, en mayo de 1998, acusó públicamente a Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua de haberla abusado sexualmente y violado desde que era una niña.

Amaya Coppens, líder universitaria recordó que la lucha que se vive en Nicaragua comenzó con las voces alzadas contra la represión y la injusticia, por eso hizo un llamado a no normalizar ningún tipo de violencia.

La violencia contra las mujeres está tan naturalizada en Nicaragua que el Instituto de Medicina Legal, en sus boletines mensuales informa de 4,564 peritaje por violencia sexual en el año dos mil diecinueve, un alto porcentaje de las personas a las que se les realizó dicho peritaje comprenden las edades de 01-17 años, y la mayoría de los lugares donde ocurrió el hecho es el domicilio de la víctima, como lo muestra el siguiente gráfico:

Juanita Jiménez pertenece al Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua, explica que estas denuncias se dan en un contexto donde el país no cuenta con un sistema de justicia que pueda garantizar que las víctimas accedan a esta. “Las víctimas difícilmente tienen la confianza de poder interponer sus denuncias, pero en este caso es legítimo plantearlas en las redes y creo que la mayor motivación de romper el silencio, es una campanada de alerta para cambiar la conducta machista, la conducta que viola derechos humanos y que podamos en ese sentido empezar a replantear cambios. El machismo no puede seguir reduciendo la condición humana de las mujeres”. 

Jiménez considera que las redes sociales son ese espacio de opinión donde se puede ir promoviendo la denuncia y cambios de conducta. “Y una sanción a esa cultura de la impunidad. Además, las mujeres que denunciaron no deben tener miedo a represalias, porque los delitos denunciados están establecidos en el Código Penal de Nicaragua y en la Ley Integral contra la Violencia hacia las mujeres. “En todo caso a las autoridades les corresponde garantizar el acceso a la justicia, les compete el poder investigar todos estos crímenes, particularmente estos delitos son considerados delitos de orden público y por lo tanto las víctimas cumplen con su obligación de denunciar; a las autoridades les corresponde la otra parte, que es investigar y someter a la justicia todos estos crímenes".

María José Díaz, antropóloga y feminista, manifiesta que desde el 2006, Nicaragua vive un secuestro de la figura del Estado por parte del Frente Sandinista, y eso también impide el acceso a la justicia. “Una sociedad que vive una dictadura tan cruel, tan organizada militarmente como la de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en donde los cuatro poderes del Estado están supeditados al régimen pues no existen recursos logísticos para poder operativizar leyes, además que se impone una cultura machista muy fuerte… nadie en su sano juicio iría a poner una denuncia, porque la policía es la agresora, la asesina, por eso es el uso de las redes sociales están resultando un mecanismo para liberar el gran peso que implica cargar con la violencia, cargar con un cuerpo violentado”.

Para estas dos feministas en la nueva Nicaragua debe haber una refundación del Estado donde la agenda de los derechos de las mujeres y las niñas sean prioridad, mientras eso pasa usted puede seguir “acuerpando, protegiendo, acompañando psicológicamente a estas muchachas”, refirió Díaz.

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