Mónica López Baltodano solicita refugio al Estado costarricense

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Mónica López Baltodano, abogada y defensora de derechos humanos, no tuvo otra que exiliarse en Costa Rica ante las amenazas en su contra y la de su familia, por el régimen Ortega Murillo.   

“Como familia hemos tenido que tomar medidas urgentes frente a un régimen despiadado y criminal, por lo que me he visto obligada a desplazarme forzosamente y tener que salir de Nicaragua. Por todo ello y en mi condición de perseguida política, ya he solicitado la condición de refugiada ante el Estado costarricense”, escribió en su página de Facebook.

                               

La defensora de derechos humanos responsabilizó a la dictadura Ortega-Murillo por las amenazas de muerte que ha recibido, en las cuales le advierten que ella es un “objetivo político de una red de sicarios de la dictadura”.                             

Mónica describió su decisión de exiliarse como la más difícil y dolorosa de su vida. “Me llena de tristeza no poder seguir en las calles y en las comunidades, con mi gente. Me entristece separarme físicamente de mis compañeros y compañeras de lucha, y no poder pisar el suelo de mi patria”, agregó.

La ambientalista dijo que por ahora, no podrá estar físicamente en las calles de Nicaragua, pero  garantizó que seguirá firme. “Estos desafíos nutren nuestra decisión inclaudicable de luchar sin descanso hasta lograr que se vayan los dictadores”.

CIDH otorga medidas cautelares a Mónica López y su familia

También anunció que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares, igual que a su familia. “Reconociendo la gravedad de las amenazas en contra de nuestra vida e integridad personal ha concedido medidas cautelares a mi favor y al de mi núcleo familiar integrado por Mónica Baltodano, Julio López Campos, Umanzor López Baltodano y Ricardo Baltodano”.   

Las medidas de protección fueron solicitadas por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y la Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos (IN-Defensoras).

Una nota publicada por CEJIL señala que la CIDH constató que tanto Mónica como su familia se encuentran en riesgo inminente y que las agresiones, amenazas y hostigamiento a las que han sido expuestos ameritan una respuesta urgente del Estado de Nicaragua.

Añade que la CIDH reconoció, una vez más, la crisis que ha afectado al país por más de cinco meses, y que las detenciones arbitrarias han sido un mecanismo para amedrentar el ejercicio de defensa de derechos humanos.

Ricardo Baltodano, tío de Mónica López Baltodano, fue detenido el pasado 15 de septiembre por cerca de 30 efectivos policiales, sin orden de captura. Aún más, se le mantuvo incomunicado por más de 15 días y le han bloqueado el acceso a atención médica, sin importar el deterioro a su salud debido a la hernia lumbar e hipertensión que presenta, señala.

“Mónica se suma a los centenares de personas que se han visto obligadas a desplazarse debido a la persecución del gobierno. Esto deja en manifiesto la crueldad con que las autoridades están actuando, permitiendo que la violencia se imponga a cualquier tipo de diálogo y obstaculizando el trabajo de quienes ejercemos la defensa de derechos humanos en este contexto de crisis”, señaló Juanita Jiménez Martínez, parte de la Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos.

“Esto no debe normalizarse. Nicaragua debe garantizar y respetar los derechos de todos y todas. En particular, debe abstenerse de criminalizar a quienes han sido críticos”, agregó Marcia Aguiluz, directora de CEJIL para Centroamérica y México y exigió se investiguen estos hechos con apego al debido proceso: “Hacemos un llamado a los operadores de justicia (de Nicaragua) para que cumplan con su labor de manera independiente e imparcial”.

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