Guardabosques: “Aún estamos a tiempo para salvar Reserva Indio Maíz”

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“La verdadera causa del incendio es la impunidad y la falta de respuesta frente a la colonización de Indio Maíz”, dijo categóricamente José Dolores Velásquez Araica, guardabosque voluntario del Gobierno Territorial Rama y Kriol (GTR-K).

Los guardabosques demandaron al Gobierno de Nicaragua que involucre a las comunidades en la elaboración de un plan de respuesta para evitar más incendios y actividades ilícitas que atentan contra la Reserva Biológica Indio Maíz.

“Es positivo que el gobierno haya actuado para apagar el incendio con el apoyo de la comunidad internacional y comunitarios. Sin embargo, las autoridades locales y el gobierno deben involucrar a las comunidades rama y kriol”, dijo Princess Barberena, comunitaria afrodescendiente de la comunidad de Greytown. 

José Dolores Velásquez fue parte del grupo de guardabosques comunitarios, que durante nueve días, combatieron el incendio en Indio Maíz. “Angustia y cólera da ver como el fuego arrasa y destruye la naturaleza. El territorio no es de los ramas, no es de los negro, no es de la comunidad mestiza, es de Nicaragua”, aseguró

5600 hectáreas fueron consumidas por el fuego que comenzó el tres de abril en la comunidad Siempre Viva, un poblado mestizo dentro del territorio, en el margen del Río Indio. “El incendio fue provocado por mestizos que realizaban actividades agropecuarias en la zona con el objetivo de tomar más tierras comunales sembrando arroz y pasto para ganado. Los responsables han sido denunciados pero  por eso exigimos que se haga una investigación y se sancione a los responsables por este crimen ambiental”, sostuvo José Velásquez.

Velásquez explicó que el fuego comenzó fuera del núcleo de la Reserva Indio Maíz, luego se propagó a la zona núcleo. “El arranca en la vega del Río Indio y se tira una parte al sur y al norte, la salvada fueron las zonas montañosas, porque comenzó en la parte baja de los humedales”.

Entre la fauna afectada por el incendio están iguanas, zorros, mapachines, insectos rastreros, peces. Los tapires, tigres y chachos de monte lograron escapar y se refugiaron en las zonas altas y montañosas. “En la vega del río pudimos apreciar la cantidad de peces muerto y algunas culebras”, aseguró.

Los guardabosques manifestaron que los colonos cuando entran a la Reserva no saben cómo racionarse, terminan con todo. No como lo hacemos nosotros, vamos al campo y sacamos uno, dos, tres pescados y nos satisfacemos.

Para guardabosque y comunitarios las actividades de restauración deben hacerse después de una evaluación en la zona quemada para evitar hacer más daño al ecosistema. “Para reforestar tiene que haber un estudio primero del impacto ambiental. Cualquier semilla que caiga en esa ceniza de treinta o cuarenta centímetros de altura no van a funcionar porque los ácidos de la ceniza van a deteriorar su fuerza no le van a permitir ningún desarrollo”.  

Pablo Solano, guardabosque de la comunidad Indian Rivers, cuenta que formaron un grupo de pueblos indígenas, mujeres y  líderes comunales y fueron a apagar el fuego. “Cuando estamos apagando el fuego encontramos al Ejército e hicimos un solo grupo”.

Sembrar árboles sin cuidarlos no sirve  

Agustín Joseph, otros de los guardabosques del Gobierno Territorial Rama y Kriol (GTR-K) que estuvo apagando el incendio, expresó que dentro de las acciones que los ramas y los krioles están implementando para proteger indio maíz están: La formación de un programa de guardabosques comunitarios para realizar patrullajes y documentar actividades ilegales, la construcción de dos puestos de vigilancia en zonas vulnerables, la demarcación de 40 kilómetros del límite del territorio, la instalación de rótulos para advertirles a los colonos que están realizando actividades ilícitas y acciones legales en contra de madereros. “El gobierno no ha estado dispuesto a ayudarnos con los casos, con el bien documentado caso de José Solís Durón”, revelado por Onda Local al comprobar  que Solís Durón instaló la finca “La Haciendita” y deforestó 244 hectáreas de bosque para dedicarlas al engorde de ganado en la zona núcleo de la Reserva Biológica Indio Maíz.

El plan presentado por los guardabosques contiene acciones específicas para detener la ganadería ilegal, la colonización, controlar la pesca y el aprovechamiento de madera. También, contiene actividades para educar y concientizar.  

La comunitaria de Greytown, Princes Barberana, denunió que la policía de San Juan de Nicaragua ha retenido y arrestado a personas que han llegado a documentar lo que está sucediendo, restringiéndoles el derecho a informar lo que realmente está pasando en su territorio”, señaló Barberena.

Agregó que han sido víctimas de amenazas, discriminación, marginación y humillación por parte de colonos, autoridades municipales y nacionales.

Reiteraron que los pueblos indígenas y afrodescendientes tiene el derecho de colaborar con organizaciones, personas, gobiernos e identidades dispuesta apoyar el desarrollo sostenible y conservación del territorio como lo estipula  la Ley de Régimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe y de los Ríos Bocay, Coco, Indio Maíz, Ley 445, en su artículo 27.

Rechazaron las agresiones contra los gobiernos comunales, las ONG,  universitarios y medios de comunicación y esperan que la sociedad nicaragüense respalde su Plan de Acción y sus esfuerzos para conservar Indio Maíz.

Todavía estamos a tiempo para detener el avance de la frontera agrícola y ganadera y acabar con la impunidad, expresaron los guardabosques.   

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