Universidades caribeñas apuestan por investigación

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El Instituto de Medicina Tradicional y Desarrollo Comunitario de la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (URACCAN), acompañó la investigación para curar la leishmaniosis cutánea, conocida como lepra de montaña, con medicina tradicional, afirmó su directora Serafina Espinoza Blanco.

El modelo de salud intercultural requiere una articulación efectiva entre el sistema de salud occidental y la salud tradicional, para el tratamiento de algunas enfermedades.

 “Liwa es un espíritu que vive en las profundidades de las aguas, mares, ríos y lagunas, y puede causar desequilibrio. Si la persona va al puesto de salud o al hospital, le harán exámenes y le darán tratamiento; pero si piensa que tiene Liwa, no se va a tomar el tratamiento y buscará al médico tradicional porque le tiene más confianza. El personal de salud no puede obviar esas prácticas y esas realidades, y necesita trabajar con médicos tradicionales”. 

Según Espinoza, los médicos tradicionales curan la leishmaniosis con medicina natural, pero se necesitaba evidencia científica. “El Ministerio de Salud accedió porque en ese período había una crisis y no había Glucantimi, que es el tratamiento. Participó un médico tradicional y el tratamiento fue súper efectivo. En el laboratorio se hizo la prueba, se comprobó leishmaniosis cutánea, luego se dio el tratamiento, su curó y ni cicatriz quedó. De nuevo, se hizo la prueba en el laboratorio y dio negativo”, explicó. 

La directora del Instituto referido agregó que promueven la investigación en salud, desde un enfoque intercultural, a fin de promover la medicina tradicional ancestral, rescatar estas prácticas y documentarlas.

El citado Instituto también colaboró con la elaboración del Modelo de Salud Regional, aprobado en 1997 por los Consejos y Gobiernos Regionales. “Desde la academia, iniciamos haciendo un análisis con las autoridades de salud y se vio la necesidad de que el personal se apropiara de los conocimientos tradicionales no para que lo implementen, sino para que entiendan, comprendan y respeten las realidades que hay en las comunidades, con base a la medicina tradicional ancestral”.

Para Serafina, las comunidades han sobrevivido por la medicina tradicional. “Al día de hoy, en la Costa Caribe, tenemos problemas de atención por la misma situación geográfica”. 

La socióloga y docente universitaria, Arely Barbeyto, ha realizado investigaciones enfocadas en el género, la violencia y la cultura política, con visión intercultural. El rol de las misquitas en la guerra de los ochentas en el sector del Río Coco y el proceso de reasentamiento, ha sido una de sus investigaciones.

“Una parte de la población se fue a Honduras y la otra se quedó en Nicaragua, en Tasbapri. Las mujeres de los asentamientos provisionales hondureños anhelaban volver a Nicaragua, tenían una profunda inestabilidad por la falta de potenciación de sus capacidades y por la división de la familia. Por el contrario, en Tasbapri las mujeres tuvieron más elementos para alimentarse de esperanzas, reiniciar sus vidas y construir autonomías en términos personales”, asegura la socióloga.  

Agrega que la importancia de tales investigaciones es que no se puede hablar de desarrollo local sino se toma en cuenta la cultura. “Entender la realidad es imposible sin tomar en cuenta cómo la gente vive en sus contextos socioculturales; por ejemplo, cómo acceder a la justicia incorporando la visión de las indígenas. La discusión no es sólo tener acceso a la justicia formal sino a la justicia desde su cultura. Si bien, no podés arrancar la cultura, sí podés readecuarla”. 

Desde esta perspectiva, sus investigaciones han revelado que es necesario incorporar psicólogas y peritos culturales para facilitar a las mujeres el acceso a la justicia. “Son muchas las mujeres que le dicen al juez, que sus maridos están embrujados y por eso las maltratan, esto se entiende como justificación; pero, cómo hacemos lo contrario, con el médico tradicional, nadie más puede hacerlo”, dijo la especialista.

Olvis Herrera Morales (mestizo), estudia sociología con mención en autonomía y valora que la investigación promovida desde la universidad es importante; para promover el desarrollo humano equitativo, con participación de hombres y mujeres, es necesario conocer la situación actual, antecedentes, causas y efectos.

También ayuda investigar desde el contexto, reconocer nuestros derechos e identificar los problemas de la ciudad para encontrar respuestas, añade la miskita, Yolaine Yasira Briman, quien estudia la misma carrera.  

Promover investigaciones con enfoque intercultural ha sido una de las funciones más desarrolladas por las dos universidades caribeñas, afirma el vicerrector de URACCAN, Yuri Zapata. 

“Les llamamos creación y recreación de conocimientos, saberes y prácticas de los pueblos, porque son procesos que desarrollan desde antaño, mediante trabajos investigativos que acompañan docentes en cursos específicos; cuyos resultados son devueltos a la comunidad y presentados en jornadas científicas estudiantiles”, aseguró.

Yamileth Rodríguez, de la BICU, en Bilwi, agrega que “los resultados de las investigaciones son compartidas. Si se desarrolló en una comunidad, es obligación de las y los egresados, entregar a los líderes los resultados de la investigación”, expresó.

URACCAN tiene institutos especializados en recursos naturales, medicina tradicional y desarrollo comunitario, estudios autonómicos, así como el Centro de Estudios e Información de la Mujer Multiétnica (CEIMM). Por su parte, la BICU cuenta con el Centro de Investigación y Documentación de la Costa Atlántica (CIDCA).  

“La BICU ha participado en la construcción del modelo de educación intercultural bilingüe a nivel de primaria y secundaria, específicamente en la traducción y readecuación de los módulos de estudios”, manifestó la Secretaria Académica de la BICU.  

Además, las líneas de investigación de la BICU están en concordancia con el Plan de Desarrollo de la región caribeña, lo cual les ha permitido ofertar carreras que posibiliten la transformación socioeconómica, política y cultural de la región. “Cada área académica, a partir del enfoque científico que tiene, consulta a los gobiernos regionales, municipales e incluso comunales con la finalidad que los resultados apunten a la solución de alguna problemática. Cada que se apertura una carrera se consulta con tomadores de decisiones para que respondan a las líneas estratégicas del Plan de Desarrollo” señaló la responsable académica.  


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