Falsa paridad

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Por: Duyerling Ríos

“No existe otro bien público que el que asegura el bien privado de los individuos…”, con estas palabras de Simone de Beauvoir dio inicio la presentación de la investigación, Sin República y sin ciudadanía, participación política de las mujeres en Nicaragua en el contexto jurídico y político del 2014. Un estudio que forma parte Proyecto Fomento de la Equidad y la Democracia Paritaria en el Poder Local, que ejecuta el Centro de Derechos Constitucionales, CDC.

Fueron consultadas ciento cincuenta mujeres provenientes de catorce municipios del país, entre ellos,  Somoto, Estelí, Chinandega, León, Chontales, Masaya, Bilwi-RAAN, Ciudad Sandino, El Crucero, Jalapa y Managua. La investigación tiene por objetivo, reflejar cómo es la participación política de las mujeres, obstáculos que enfrentan.

Sofía Montenegro, periodista y coordinadora de la investigación enfatizó en los  principales elementos que afectan la Democracia en Nicaragua: la omisión al principio democrático, omisión a los principios del Estado social de Derechos, constitucionalidad, legalidad y la violación al principio de separación de poderes. A juicio de Montenegro, esas tres cosas hacen que la República se derrumbe”.

Alcaldías en manos de los hombres

Como parte de los hallazgos, Montenegro refirió que en los municipios se constató que el “71% de los cargos de alcaldes lo ocupan hombres y el 29% mujeres. Y en el caso de las vicealcaldías, estos porcentajes se invierten. De manera que la paridad únicamente ocurre en los cargos de concejales”.

Una de las conclusiones del Estudio es que hay una “reversión del proceso de descentralización, hacia una reconcentración del poder y recursos en el gobierno central, con lo cual las municipalidades han perdido autonomía, capacidad de gestión y eficacia, al estar sometidas al verticalismo partidario y a la arbitrariedad del poder presidencial”.

Mauro Ampié Vílchez, director del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, en sus comentarios al estudio, refirió que es un espejo de lo que está sucediendo en el país, “instituciones débiles que no protegen los derechos de las mujeres, y las mujeres frente al cierre de espacios no logran los cambios positivos que en otras condiciones su ejercicio de ciudadanía provocaría. Nueve años de penalizado el aborto terapéutico, la Corte Suprema de Justicia continúa sin dictar sentencia”. 

Vílchez aseguró que el gobierno no escuchó las recomendaciones que le presentaron los Estados participantes en la primera revisión del Examen Periódico Universal (109 recomendaciones al Estado de Nicaragua).

1) Proseguir su labor de empoderamiento de las mujeres 

2) Redoblar sus esfuerzos dirigidos a eliminar la discriminación contra las mujeres y las niñas, en particular las mujeres en las zonas rurales e indígenas. La discriminación persiste.  

3) Adoptar medidas adicionales para lograr un incremento en el porcentaje de mujeres que ocupan cargos de responsabilidad.

En la segunda revisión del Examen Periódico Universal, se duplicaron las recomendaciones a 209, “más de 50 tratan directamente sobre los derechos de las mujeres”.  

Para Ampié, el  estudio “desenmascara la divulgada historia del sexto lugar en el mundo que ocupa Nicaragua, como uno de los mejores países en términos de equidad de género. Contrastando con los condicionantes que indican lo contrario (La penalización del aborto, alta taza en embarazo en adolescentes y la desigual remuneración del trabajo de las mujeres)”.

Ampié enfatizó en que es importante que cada vez más mujeres, incidan mediante su reflexión y su participación organizada, en probar cambios que un día  conduzcan a restaurar la República, para el pleno ejercicio de la ciudadanía de las mujeres  y el pleno respecto de los derechos humanos.

Por su parte, la Dra. Lea Guido, consideró que es estimulante discutir las estrategias que puedan consolidar la ciudadanía de las mujeres. “Es importante profundizar en qué democracia están pensando las mujeres”.

Guido manifestó que la investigación -que contó con la participación de Azahalea Solís, Violeta Delgado y Yamileth Mejía- contribuye a caracterizar un “modelo de concentración de la riqueza, de renta de tierras, con políticas neoliberales, cristianas solidarias que afianzan una economía basada en privilegios extractivitas con concentración del poder.

Asimismo, favorece a una discusión, reflexión y comprensión del porqué esos obstáculos. “El no enfrentar la desigualdad implica no reducir la pobreza estructural y esta tiene implicaciones de género e implicaciones en la democracia y cuando hablamos de la democracia que quieren las mujeres, tenemos que relacionarlo con un país donde reina la desigualdad”.

Pueden leer la investigación completa en el siguiente enlace: http://confidencial.com.ni/wp-content/uploads/2015/10/participacion-mujeres-baja-resol-1.pdf

 

 

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