El presidente Daniel Ortega, junto al embajador de Taiwán en el país, Jaime Chin Mu-Wu, durante un acto público
La Prensa

Taiwán: el aliado contradictorio de Nicaragua

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Silvia Rosa Aróstegui recibió su casa nueva, decorada con globos de hermosos colores, de manos del embajador de Taiwán Jaime Chin Mu-Wu, su esposa Cindy Wu y la alcaldesa de Managua Reyna Rueda. Los niños del barrio San Sebastián de Managua comieron golosinas y los adultos fueron atendidos gratuitamente por una brigada de médicos durante la actividad oficialista.

Aróstegui se convirtió en la líder de familia 180 en ser beneficiada en un programa municipal de viviendas para gente con años viviendo en situación precaria según una nota de prensa de la Alcaldía de Managua. Los fondos provienen de Taiwán que, según el informe oficial del 25 de octubre de 2019, desembolsó 200 mil dólares entonces para la construcción de 76 hogares en la capital.

La beneficiaria aceptó su militancia sandinista al agradecer, pero el embajador taiwanés sorprendió cuando dijo que la entrega de la vivienda es “una muestra del compromiso del gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional con las familias nicaragüenses”, refiriéndose a la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El embajador de Taiwán, su esposa, junto a la alcaldesa sandinista Reyna Rueda entregando el 12 de junio pasado una vivienda a la beneficiaria Juana María Castillo en el programa financiado en la capital por el país asiático.

Este año ha sido intenso para Jaime Chin Mu-Wu. Además de donar viviendas, su país ha financiado infraestructura educativa, restaurado casas que sirven de albergues a  mujeres embarazadas que habitan en zonas de difícil acceso y ha apoyado al sistema de atención de desastres nicaragüense. Uno de los portales oficialistas de Nicaragua, el 19 Digital, publicó 100 notas entre el 25 de junio y el 10 de noviembre de este año, reportando la asistencia del diplomático a actividades promovidas por funcionarios nacionales o municipales.

El respaldo de Taiwán al ejecutivo de Nicaragua se ha manifestado de dos maneras. Por un lado no ha manifestado la posición de ese país ante la represión del gobierno nicaragüense, pero también ha inyectado recursos en un momento de crisis de la economía. Esa posición contradice los preceptos democráticos que este país asiático promueve en el mundo en el contexto de su rivalidad con China Continental; un conflicto que lleva ya más de 60 años y se basa en que ambos defienden la visión de que cada parte se ve a sí misma representando a una China unificada, excluyendo al otro. 

“Es lamentable, deplorable y condenable que alguien que se presenta como un faro de libertad y democracia en Asia, como bastión de derechos humanos y que critique a China por sus políticas en Tíbet, Xinjiang y en general, cierre los ojos ante los abusos y los atropellos de una dictadura acusada de una masacre y de crímenes de lesa humanidad por las Naciones Unidas (a la que tanto anhela entrar Taipei), la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) y muchas prestigiosas organizaciones globales”, dice el periodista nicaragüense Alberto Alemán, analista especializado en asuntos de Asia-Pacífico a CONNECTAS, la plataforma líder de periodismo de colaborativo en la región.

Según datos oficiales, la cooperación taiwanesa al sector público nicaragüense totalizó 170 millones 600 mil dólares entre 2007 y 2018. Las relaciones comerciales significan un flujo de más de 100 millones de dólares al año gracias a un Tratado de Libre Comercio aprobado por la Asamblea de Nicaragua en 2006 y ampliado con nuevos acuerdos en 2017. 

La sede de la embajada de Taiwán en Managua. Los funcionarios de esa institución cancelaron una cita con CONNECTAS que buscaba una entrevista con el embajador. Crédito: Manuel Esquivel.

CONNECTAS intentó realizar una entrevista con el embajador, pero la cita para hablar del tema con funcionarios de la embajada fue cancelada por ellos. Sin embargo, el diplomático defendió  en agosto pasado que con la ayuda de su país se beneficia el pueblo nicaragüense y no solo el gobierno, según un reporte del boletín local Trinchera de La Noticia. "Yo creo que Nicaragua, tanto el gobierno como el pueblo, necesitan siempre apoyo de cualquier parte", dijo el funcionario en una feria de productos taiwaneses realizada en la capital. 

La represión sobre la que Taiwán no se pronuncia

La  represión en Nicaragua empezó en abril de 2018 cuando la población salió masivamente a protestar contra el gobierno, inconforme con una reforma inconsulta a la seguridad social. Dejó 328 muertos y más de 2.000 heridos según la Organización de Estados Americanos. Taiwán no se manifestó sobre la misma e incrementó su cooperación al ejecutivo. 

Cuando la crisis tuvo efectos en las finanzas públicas del país, tras el cierre de empresas, la caída del turismo y el desplome en la recolección de impuestos—hechos que causaron un incremento del déficit fiscal– el respaldo de Taiwán se evidenció con un aumento de la cooperación en 2.6 millones de dólares hasta totalizar 18 millones de dólares en 2018, comparándolo con el año anterior.

“No sé porque se tienen que incluir juicios morales en esta que es una relación diplomática”, dijo el diputado Jacinto Suárez, secretario de relaciones internacional del partido gobernante refiriéndose al apoyo de Taiwán en medio de las críticas por la represión. 

Managua,12 de Noviembre del 2017. Diputados de la Asamblea Nacional declaran dia de amistad con Taiwan. Crédito: La Prensa

El legislador consideró que las actividades del embajador taiwanés están dentro de sus funciones como diplomático, mientras lo describió como “un hombre muy activo, tiene mucho que entregarle a Nicaragua” en su declaración a Nicaragua. Connectas, el espacio para contar al país centroamericano en un contexto adverso para la libertad de expresión.

Taiwán negó haber comprado 280 millones de dólares en bonos a finales de ese año, los cuales fueron emitidos por la administración de Nicaragua para subsanar parte del déficit presupuestario. Sin embargo, el banco de Importación y Exportación de Taiwán autorizó el 22 de enero pasado un préstamo de 100 millones de dólares, a un plazo de veinte años, dando seis años de gracia. El gobierno anunció que sería destinado al plan de inversión pública de este año, pero no ha sido desembolsado hasta ahora.

Un repaso a los actos públicos en que el funcionario taiwanés participó desde 2018 permite reconstruir este respaldo. El cuatro de octubre de 2018, el Ejército nicaragüense recibió el desembolso de un millón de dólares para un programa de lucha contra el crimen organizado, tráfico de drogas y misiones de búsqueda, salvamento y rescate. La institución militar es cuestionada desde el desarrollo de la crisis por no desarmar a los grupos irregulares armados que reprimieron a la población coordinados con la Policía Nacional según los organismos de DD.HH.

El nueve de octubre de 2018, el embajador presentó al mandatario seis nuevos proyectos enfocados en la agricultura, pesca y prevención de desastres naturales. Dos meses después, según la prensa local, entregó tres millones de dólares a la Policía de Nicaragua para el hospital de la institución “Carlos Roberto Huembes”, ubicado en Managua. El director de la Policía, el primer comisionado Francisco Díaz, consuegro de Ortega y sancionado por EE.UU. en julio de ese año por violaciones a los DD.HH., agradeció al embajador “esa cooperación que consideramos muy especial. Demuestra la confianza del pueblo y gobierno de Taiwán en nuestra Policía Nacional”.

Según los expertos consultados para este reportaje, el respaldo de Taiwán a Ortega ocurre por la pérdida de aliados como Panamá, El Salvador y República Dominicana desde 2016.  Nicaragua se mantiene como uno de los 9 países que Taiwán aún conserva en América Latina y el Caribe. Este país tiene además siete oficinas con representación comercial en la región.

En una gira a Centroamérica, la presidenta Tsai Ing-Wen asistió a la toma de posesión de la familia Ortega y Murillo en enero de 2017, con lo que buscó estrechar los lazos. Tsai dijo entonces que había escuchado del pasado de Ortega como revolucionario y lo definió como una persona que defendía lo correcto, mientras le agradeció por defender el estatus de Taiwán como un país que debería tener un papel y una posición en la comunidad internacional.

“Hay que tener en cuenta que tanto a los taiwaneses como a los chinos les importa un bledo el asunto de los derechos humanos. Para ellos el tema de los derechos humanos y la corrupción es solo un discurso político cuando conviene, ya que en África y otras zonas del mundo la corrupción le permite a China operar de mejor manera y concretar sus negocios con más celeridad”, explica el analista costarricense y docente, Antonio Barrios Oviedo.

Con diferencias marcadas ideológicamente, uno de los puntos principales que separa a las dos China es el modelo que siguen como gobierno: uno centrado en el Estado, aunque con apertura de mercado en el caso de la Continental, mientras Taiwán apuesta a la democracia y las libertades. 

El cinco de junio de 2018, la máxima instancia para abordar el tema de China Continental en Taiwán dijo que su rival sigue retrocediendo en los derechos humanos “evidenciado por su represión contra la libertad académica, la libertad de expresión de los estudiantes y la libertad de la creencia religiosa del pueblo”, pese a su creciente poderío económico. 

Según Barrios Oviedo, Taiwán sigue demostrando que, independientemente de lo que ocurra en cualquiera de los pocos países con los que mantiene algún tipo de relación diplomática con ellos, “están dispuestos a hacer lo que sea por mantener esos pocos socios, aunque eso signifique ganarse el repudio de la gente”.  

La realidad de China Continental en Nicaragua

El economista Mario Arana, coordinador de la comisión de relaciones Exteriores de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJS) explica que la relación comercial con China Continental tiene mayor peso que la de su rival Taiwán.

“China Continental le exporta a Nicaragua casi 900 millones de dólares anuales,  es una relación de mayor  peso que la de Taiwán. Nosotros exportamos a Taiwán un poco más de 100 millones de dólares cada año y tenemos un acuerdo de libre comercio con ellos que puede continuar. Pero a China prácticamente no le vendemos nada, creo que como 30 millones de dólares anuales, pero de China Continental importamos como 900 millones de dólares anuales, entonces es una relación muy importante”, explica Arana, también ex ministro de hacienda en el período 2002-2005.

Para Arana, la posición de Taiwán con Ortega no es lo que les gustaría ver a muchos nicaragüenses que han decidido un cambio en el rumbo del país, pero reconoce que no es fácil para los asiáticos porque están bastante “atrapados” en el hecho de que son muy pocos países los que están reconociéndolos.

El economista Mario Arana Sevilla, ex ministro de Hacienda de Nicaragua. Crédito: Manuel Esquivel.

La diputada opositora Azucena Castillo, ex ministra de Comercio de Nicaragua en 2005, afirma que se debe entender que la posición del embajador es diplomática y no tiene que ver con la visión de desarrollo taiwanés. 

El politólogo Julio Shiling, radicado en EE.UU., afirmó que “China comunista no se hará más rica por tener una Embajada en Managua, no lo necesita porque son aliados en la subversión. Le es más útil (Ortega)  como un aliado táctico… y en el caso de Nicaragua prefieren que Taiwán esté cumpliendo el papel penoso de estar callado ante el gran coro internacional que ha denunciado y sigue denunciado los crímenes de lesa humanidad que ha cometido y sigue cometiendo la dictadura de Ortega”.

El proyecto del gran canal interoceánico, entregado durante 2013 en concesión al empresario chino Wang Jing, fue el momento en que los ojos de empresarios locales volvieron hacia China Continental como una nación de prosperidad. Sin embargo, cuatro años después del tratado y sin visos de que el megaproyecto inicie, Nicaragua reconoció nuevamente a sus actuales aliados y envió en 2017 una carta a Naciones Unidas urgiendo al secretario general para que Taiwán tuviese un escaño en ese foro mundial.

Aunque las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y ese país asiático iniciaron en 1930, las mismas han enfrentado dificultades en los años cuando Ortega ha gobernado. El mandatario nicaragüense convirtió en 2007 la casa presidencial en una residencia de protocolo. Ese edificio fue construido en 1998 a un costo de 10 millones de dólares, 7 millones de los cuales fueron donados por Taiwán. El gobernante decidió que su vivienda sería al mismo tiempo la casa presidencial y la secretaría del partido gobernante tal como funciona en la actualidad.

En 2009, un proyecto de frigoríficos para dos de los principales mercados mayoristas de la capital, financiado con cinco millones de dólares también por Taiwán, no alcanzó los objetivos previstos. Al final el proyecto quedó bajo la tutela de la Corporación de Mercados de Managua, adscrito a la Alcaldía de Managua, y los comerciantes terminaron por atribuir “el fracaso” a su falta de capacidad para pagar la factura del servicio eléctrico que necesitan los equipos para funcionar. 

El otro tema local fue la construcción del estadio Denis Martínez. Dos años después que se anunció que se haría el edificio en Managua, se supo que los 30 millones de dólares financiados por Taiwán fueron usados en un proyecto habitacional para víctimas de inundaciones. El donante no hizo comentarios sobre el desvío de fondos y entregó diez millones de dólares más entre 2015 y 2017 para ampliar el proyecto de interés social, pese a la confesión pública de Ortega.

“Estábamos en esa situación (licitación del Estadio) cuando vienen las inundaciones y vienen más refugiados, lo que nos obliga por lo tanto a construir más viviendas. Entonces hablé con el Embajador de Taiwán… y le dije que le comunicara al Presidente de Taiwán, que esos 30 millones nos los colocara para la construcción de viviendas”, dijo Ortega en enero del 2015.

Para lograr la construcción del estadio, las autoridades municipales hicieron préstamos bancarios. Fue inaugurado en octubre de 2017 con una serie de tres juegos entre la selección de Taiwán y la nicaragüense. El ex jugador de grandes ligas Dennis Martínez estuvo presente y lanzó la primera bola. La contienda terminó con un empate dos a dos frente a 15 mil espectadores. El embajador tampoco comentó sobre la donación frente a los periodistas que cubrieron la inauguración sin reparar en ese hecho. Junto al silencio, Jaime Chin Mu-Wu ha intensificado sus apariciones en eventos oficialistas desde 2018, a riesgo de las críticas locales.

Este trabajo fue realizado por Lucydalia Baca en el marco de NICARAGUA.CONNECTAS, un espacio para contar el país centroamericano en medio de un contexto adverso para la libertad de expresión.

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